Rosario Bravo y José Miguel Viñuela: humor y anécdotas en 'En el ojo'.

Rosario Bravo regresa al podcasting con Viñuela y un abogado, bromeando sobre su polémico pasado con Fuenzalida

La enfermera Rosario Bravo ha regresado al mundo del entretenimiento con el lanzamiento de su nuevo podcast titulado “En el ojo”, en el que comparte la conducción con José Miguel Viñuela. Este nuevo proyecto se estrena meses después de la abrupta finalización de su anterior podcast, “Cómo están los weones?”, que realizó junto a Daniel Fuenzalida.

El estreno de “En el ojo” tuvo lugar este jueves, y Bravo y Viñuela no dudaron en abordar de manera humorística la situación que rodeó su anterior colaboración. “Me costó volver sí, varios meses. El guatón me decía ‘vuelve, vuelve, te cambiamos la escenografía’, y estábamos buscando compañero”, comentó Rosario, refiriéndose a su regreso al medio.

Durante la presentación, Viñuela preguntó si había sido su primera opción como co-conductor, a lo que Bravo respondió con un tono serio, aclarando que no quería repetir errores del pasado. “Primero vamos a dejar algo claro porque yo no paso por esta huea de nuevo…”, dijo, mientras Viñuela, sorprendido, miraba a su alrededor y bromeaba sobre la presencia de un abogado en el set.

El abogado, que fue mencionado en tono jocoso, presentó dos documentos que contenían los contratos laborales de los conductores, los cuales leyeron en voz alta. El primer punto del contrato establecía que ambos estaban dispuestos a compartir anécdotas personales y situaciones incómodas. Un segundo ítem, que generó risas, prohibía el ingreso de elementos peligrosos como tijeras o navajas, en alusión a un incidente anterior de Viñuela con un camarógrafo en Mega.

Además, el contrato abordó el conflicto que tuvo Rosario con Fuenzalida, estipulando que “ninguno de los conductores podrá administrar dineros, pagos, canjes ni decisiones económicas. Todo será derivado a alguien que sepa (…) tiene que ser un tercero”. También se incluyó una cláusula que limitaba la repetición de ciertas frases, como “esto en la tele no se podía” o “antes no pasaba”, para evitar caer en las muletillas que caracterizaron su anterior programa.

Por último, Bravo y Viñuela firmaron un contrato que no solo definió las condiciones del nuevo proyecto, sino que también incluyó un ítem que prohibía competir por quién tenía más experiencia o historia en el medio, buscando así establecer un ambiente de trabajo más colaborativo y menos competitivo.