En las redes sociales, el fenómeno conocido como “efecto divorcio” ha cobrado fuerza, donde mujeres comparten su transformación física y emocional tras finalizar relaciones largas. Estos videos, que muestran un marcado cambio en la apariencia y actitud de las participantes, transmiten un mensaje de empoderamiento y renovación personal.
Recientemente, Karina Carrel, una usuaria de Instagram y TikTok, se volvió viral al compartir su propia experiencia. En su publicación, reflexionó sobre su transformación: “Empezando el año reflexionando sobre un tiempo en el que no reconozco a la mujer en la que me había convertido. Me alegro de haberme encontrado”. En sus videos, se observa un contraste notable entre su estado previo, donde se mostraba desanimada, y su nueva imagen, que irradia confianza y bienestar.
Los especialistas en salud mental explican que detrás de estas transformaciones hay procesos psicológicos significativos. Patricia de la Fuente, psicóloga especializada en mindfulness, señala que, aunque a primera vista pueda parecer superficial, estas mejoras en la apariencia física pueden estar relacionadas con un cambio profundo en la salud mental. “Tras una ruptura amorosa, algunas personas reaccionan cuidándose más que antes, lo que puede reflejar procesos emocionales más complejos”, afirma.
El estrés crónico asociado a relaciones conflictivas puede tener un impacto negativo en la salud física y emocional. La psicóloga Ivonne Maldonado, directora de la Carrera de Psicología de la Universidad de Las Américas, explica que el desgaste emocional puede manifestarse en problemas como alteraciones del sueño, cambios de peso y fatiga. Al finalizar una relación tóxica, muchas personas experimentan una mejora en su bienestar general, lo que se traduce en un cambio visible en su apariencia.
Además, el “efecto divorcio” también puede estar vinculado a un reencuentro con la identidad personal. En relaciones prolongadas, especialmente aquellas con hijos o roles rígidos, es común que las personas posterguen sus propias necesidades. Tras una separación, muchas redescubren sus intereses y prioridades, lo que puede incluir retomar actividades olvidadas o adoptar un nuevo estilo de vida.
La actitud juega un papel crucial en esta transformación. Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen en España, destaca que salir de una relación donde no se pudo ser uno mismo permite a las personas reconectar con sus necesidades y mejorar su autoestima. Esto se traduce en una mayor seguridad que se refleja en su lenguaje corporal y en su forma de interactuar con los demás.
Aunque el “efecto divorcio” es más visible en mujeres, también se presenta en hombres, aunque de manera diferente. Maldonado explica que las mujeres, históricamente, han sido educadas para priorizar a la familia, y tras una separación, pueden sentir la necesidad de visibilizar sus logros. Sin embargo, los hombres también pueden experimentar cambios significativos, aunque a menudo los atribuyen a otros factores como un estilo de vida saludable.
Es importante señalar que no todas las personas experimentan cambios físicos tras una separación, y esto puede generar presión en quienes no ven resultados inmediatos. Maldonado enfatiza que cada proceso es único y que no existe un camino correcto para sanar. “Compararse con otros no es útil; lo importante es reconocer los propios logros y avanzar a su propio ritmo”, aconseja.
En resumen, el “efecto divorcio” no se limita a una transformación superficial, sino que refleja un proceso más profundo de recuperación emocional y redescubrimiento personal. Este fenómeno pone de relieve la importancia de la salud mental y el autocuidado tras el final de una relación que ya no aporta bienestar.
