El Presidente Gabriel Boric, junto a su gabinete, ha mantenido conversaciones con líderes internacionales sobre la situación en Venezuela.
Durante una conferencia de prensa, el canciller Alberto van Klaveren informó que el Mandatario chileno ha estado en contacto con varios presidentes, incluyendo a Gustavo Petro de Colombia y Pedro Sánchez de España. Van Klaveren también mencionó que se espera una conversación con el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, en las próximas horas, y que se han establecido comunicaciones con asesores de Brasil y México para coordinar diálogos a nivel presidencial en el día de mañana.
El 4 de enero, el Gobierno de Chile, en conjunto con los gobiernos de España, Brasil, Colombia, México y Uruguay, emitió un comunicado a través del Ministerio de Relaciones Exteriores. En este documento, los países reafirmaron su compromiso con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y expresaron su “profunda preocupación y rechazo” ante las acciones militares unilaterales en Venezuela, las cuales consideran que violan principios fundamentales del derecho internacional, como la prohibición del uso de la fuerza y el respeto a la soberanía de los Estados.
El comunicado subraya que la situación en Venezuela debe resolverse de manera pacífica, a través del diálogo y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. Los gobiernos firmantes enfatizan que solo un proceso político inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede llevar a una solución democrática y sostenible.
Además, se reafirmó el compromiso de América Latina y el Caribe como una “zona de paz”, instando a la unidad regional frente a cualquier acción que amenace la estabilidad de la región. También se hizo un llamado al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales para contribuir a la desescalada de tensiones y a la preservación de la paz.
Finalmente, el comunicado expresa preocupación por cualquier intento de control o apropiación externa de recursos naturales en la región, lo que consideran incompatible con el derecho internacional y una amenaza a la estabilidad política, económica y social de América Latina.
