Donald Trump anunció que no asistirá al Super Bowl LX, que se llevará a cabo el 8 de febrero en San Francisco, a pesar de haber sido el primer presidente de EE. UU. en asistir al evento el año pasado en Nueva Orleans.
En una entrevista con The New York Post desde la Casa Blanca, Trump expresó su descontento con la elección de los artistas que se presentarán en el espectáculo de medio tiempo, específicamente Bad Bunny y Green Day. El mandatario calificó la selección como “una pésima elección” y argumentó que “lo único que hace es sembrar odio. Terrible”. Esta opinión refleja la postura de su base ultra conservadora, que ha criticado a Bad Bunny por interpretar sus canciones en español.
Además, Green Day participará en la ceremonia de apertura del Super Bowl, que conmemorará los 60 años del evento. Tanto Bad Bunny como el vocalista de Green Day, Billie Joe Armstrong, han sido críticos de las políticas antiinmigrantes de Trump, lo que ha contribuido a la tensión entre el expresidente y los artistas.
A pesar de su cercanía con el dueño de los New England Patriots, Trump mencionó que la distancia es un factor que influye en su decisión de no asistir, afirmando que “está demasiado lejos” y que le gustaría ir si el evento estuviera “un poco más cerca”. Aunque un vuelo desde Washington o Palm Beach a San Francisco toma aproximadamente seis horas, Trump, conocido por su actividad en mítines políticos, parece considerar que la distancia es un impedimento para su asistencia al Super Bowl.
