Andrés Jouannet, futuro subsecretario de Seguridad en Chile, enfrenta cuestionamientos por sus vínculos con imputados en el caso Tragamonedas.
El futuro subsecretario de Seguridad, Andrés Jouannet, ha sido objeto de críticas tras revelarse que formó parte de sociedades inactivas junto a empresarios vinculados a investigaciones judiciales, como Bo Yang y Alberto Hadad. Estas revelaciones surgieron durante una reunión bilateral en el Ministerio de Seguridad Pública, donde Jouannet fue abordado por la prensa al salir del encuentro con las actuales autoridades, encabezadas por Luis Cordero, y sus sucesores, liderados por la futura ministra Trinidad Steiner.
Jouannet, quien fue designado para el cargo por el presidente José Antonio Kast, aseguró que la información sobre sus vínculos societarios era conocida antes de su nombramiento. Al ser consultado sobre si había informado personalmente al presidente sobre estos antecedentes, Jouannet se limitó a decir que “el presidente habló, creo que fue claro”. Además, enfatizó que “los antecedentes fueron entregados hace más de un año”.
La controversia ha generado reacciones en el ámbito político. Johannes Kaiser, líder del Partido Nacional Libertario, expresó que la situación “evidentemente nos complica y complica a todo el país”, subrayando la importancia de que no haya dudas sobre la persona que lidera la seguridad nacional. En respuesta a las críticas, Jouannet defendió su trayectoria pública, citando a Winston Churchill: “a la gente hay que verla por sus acciones”.
En medio de este contexto, el presidente Kast brindó su apoyo a Jouannet, afirmando que “hoy día todos somos parte de un equipo” y que no tiene cuestionamientos hacia su figura. Sin embargo, los cuestionamientos del oficialismo sugieren que su designación podría marcar un inicio complicado para el nuevo gobierno.
Por otro lado, Carabineros ha logrado recuperar un automóvil y detener a un sujeto vinculado al caso, mientras que las labores de seguridad continúan siendo reforzadas con el apoyo de personal del GOPE, drones y un helicóptero que sobrevuela áreas remotas del desierto. La situación ha generado un debate en torno a la seguridad y la estabilidad del nuevo gobierno de Kast.
