Un equipo especial de la Fiscalía surcoreana ha solicitado la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol, en el marco de un juicio por insurrección relacionado con su intento fallido de imponer la ley marcial en diciembre de 2024, según informa la agencia Yonhap.
La solicitud se presentó el martes, coincidiendo con el último día del juicio en el Juzgado del Distrito Central de Seúl. Los fiscales argumentan que Yoon intentó declarar la ley marcial con el objetivo de consolidar su poder, controlando tanto el poder judicial como el legislativo. En su acusación, el equipo de fiscales subrayó la gravedad de los actos del exmandatario, al movilizar recursos que deberían haberse destinado al bienestar público.
A pesar de la solicitud de la pena máxima, se considera poco probable que se ejecute, dado que Corea del Sur mantiene una moratoria sobre la pena de muerte desde hace casi 40 años. Se anticipa que el tribunal emita su veredicto a principios de febrero, según lo reportado por Yonhap.
El actual Gobierno surcoreano ha expresado su deseo de que la justicia actúe conforme a la ley y a las expectativas de la ciudadanía, a través de un comunicado oficial. Yoon Suk-yeol enfrenta múltiples cargos, que incluyen dirigir una insurrección, abuso de poder, obstrucción de justicia, ayudar a un enemigo y perjurio, todos relacionados con la justificación de la ley marcial como un medio para proteger a la nación de lo que él denominó “fuerzas antiestatales”.
En total, 24 personas han sido acusadas en este caso, que involucra la imposición del estado de excepción. Entre los acusados se encuentra el entonces primer ministro Han Duck-soo, quien será el primero en recibir sentencia a finales de enero, así como el exdirector del Servicio Nacional de Inteligencia y el exministro de Defensa. Yoon Suk-yeol decretó la ley marcial el 3 de diciembre de 2024, aunque esta fue revocada pocas horas después por el Parlamento. Posteriormente, fue destituido en abril de 2025, lo que llevó a la celebración de elecciones presidenciales en junio.
