Los presidentes de varios países de América Latina y España han expresado su rechazo a la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, calificándola de un acto que pone en riesgo la paz y la seguridad regional. En una declaración conjunta, el presidente chileno Gabriel Boric, junto a sus homólogos de Colombia, Uruguay, España, México y Brasil, manifestaron su “profunda preocupación” por las acciones militares unilaterales en el territorio venezolano, las cuales consideran que violan principios fundamentales del derecho internacional, como la prohibición del uso de la fuerza y el respeto a la soberanía de los Estados, tal como se establece en la Carta de las Naciones Unidas.
Los mandatarios señalaron que tales acciones son un “precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”. En el contexto de la crisis política que enfrenta Venezuela, Boric y sus colegas enfatizaron que la solución debe ser alcanzada “exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas”. Afirmaron que solo un proceso político inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática y sostenible.
Además, instaron al Secretario General de la ONU y a los Estados miembros de los mecanismos multilaterales a utilizar sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz en la región. Los jefes de Estado firmantes también expresaron su preocupación ante cualquier intento de control o apropiación externa de recursos naturales en Venezuela, lo que consideran incompatible con el derecho internacional y una amenaza a la estabilidad política, económica y social de la región.
En medio de este contexto, la situación política en Venezuela sigue siendo tensa, con la comunidad internacional observando de cerca los acontecimientos. La declaración de los mandatarios hispanoamericanos resalta la necesidad de un enfoque pacífico y respetuoso hacia la crisis, en un momento en que las tensiones geopolíticas en la región son palpables.
