La Policía israelí detuvo el domingo a Tzachi Braverman, jefe de gabinete del primer ministro Benjamin Netanyahu, por presunta obstrucción a una investigación sobre una filtración de información clasificada al periódico alemán Bild.
La detención fue confirmada por la Policía en un comunicado, que indicó que se trataba de “un alto cargo de la oficina del primer ministro” interrogado bajo sospecha de obstrucción. Fuentes de medios israelíes identificaron a Braverman, quien recientemente había sido designado como próximo embajador de Israel en el Reino Unido.
La detención de Braverman se produce tras las declaraciones del exasesor de Netanyahu, Eli Feldstein, quien afirmó que Braverman le había asegurado que podría anular la investigación sobre la filtración, la cual conocía desde hacía meses, aunque aún no había sido revelada públicamente. Feldstein, junto a otro exasesor del primer ministro, está siendo investigado en el marco del escándalo conocido como Catargate, que involucra pagos de Catar a cambio de una campaña mediática favorable en Israel.
Según informaciones del Canal 12 israelí, se prevé un careo entre Braverman y Feldstein en el contexto de la investigación.
La situación complica aún más la posición de Netanyahu, quien, aunque no ha sido imputado en la investigación del Catargate, enfrenta un juicio por fraude, cohecho y abuso de confianza en tres casos de corrupción que se están llevando a cabo desde 2020. El primer ministro comenzó a declarar en este proceso hace un año.
En respuesta a la detención de Braverman, el líder de la oposición israelí, Yair Lapid, exigió la suspensión inmediata de su nombramiento como embajador en el Reino Unido, argumentando que “es imposible que una persona sospechosa de estar implicada en la obstrucción de una investigación de seguridad sea el rostro de Israel en uno de los países más importantes de Europa.”
Por su parte, Yair Golan, líder de la formación izquierdista Los Demócratas, publicó en redes sociales imágenes de Braverman y Feldstein, calificándolos de “una familia criminal que se ha apoderado de Israel.”
La detención de Braverman y las investigaciones en curso continúan generando un clima de tensión política en Israel, donde la corrupción y la transparencia en el gobierno son temas de creciente preocupación.
