Las tensiones entre los presidentes de Estados Unidos y Colombia han disminuido tras una reciente llamada telefónica entre Donald Trump y Gustavo Petro, en la que discutieron diversos temas, incluida la situación de las drogas y la relación entre ambos países.
La conversación se produce en un contexto de creciente fricción, derivada de la intervención estadounidense en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro. Trump, quien había sido crítico con Petro, sugiriendo que el presidente colombiano “debería cuidar su trasero” debido a acusaciones sobre laboratorios de cocaína en Colombia, ahora parece haber suavizado su postura tras esta comunicación.
En un mensaje publicado en la red social Truth Social, Trump calificó la llamada como “un gran honor” y expresó su deseo de reunirse con Petro en la Casa Blanca, indicando que se estaban realizando los arreglos necesarios con el secretario de Estado Mar Rubio y el canciller colombiano para llevar a cabo este encuentro.
Por su parte, Gustavo Petro utilizó su cuenta de Twitter (X) para compartir detalles sobre la conversación, mencionando que abordaron el desencuentro en sus visiones sobre la relación de Estados Unidos con América Latina. En su mensaje, Petro recordó que había enviado una carta a Trump al inicio de su mandato, así como a Biden, en la que proponía establecer una alianza americana aprovechando el potencial de energías limpias de Suramérica, que podría satisfacer la demanda energética de Estados Unidos.
Petro destacó que América Latina tiene la capacidad de generar 1400 GW anuales de energía limpia, en contraste con la demanda de 840 GW de Estados Unidos, sugiriendo que esta colaboración podría ser un paso significativo en la lucha contra la crisis climática. Además, enfatizó que la búsqueda de petróleo en la región podría llevar a la destrucción del derecho internacional y a conflictos globales.
La llamada entre ambos mandatarios marca un cambio en la dinámica de sus relaciones, que habían estado marcadas por la tensión y la crítica mutua. Se espera que la reunión futura en la Casa Blanca pueda abrir nuevas oportunidades de diálogo y cooperación entre Estados Unidos y Colombia.
