El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó recientemente que Cuba se encuentra en una situación crítica, indicando que la economía de la isla está al borde del colapso debido a la falta de acceso al petróleo venezolano. En declaraciones realizadas, Trump subrayó que “Cuba parece que está a punto de caer. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano”.
Este comentario se produce en un contexto donde muchos cubanos perdieron la vida el pasado sábado al intentar proteger al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas, lo que añade una capa de tensión a la situación en la región.
Ignacio Mieres, jefe de investigación de XTB Latam, destacó la importancia estratégica del petróleo en el marco de las rivalidades geopolíticas y comerciales. Mieres explicó que el control de los yacimientos venezolanos podría permitir a Estados Unidos restringir el acceso de China a un recurso crítico, dado que este país ha estado acumulando petróleo intensivamente en los últimos meses. Además, el experto señaló que “elevar la producción actual y presionar el precio del crudo a la baja podría poner en jaque los presupuestos de Rusia e Irán”.
La administración Trump, que ha justificado sus acciones en Venezuela como parte de una lucha contra el narcotráfico, también ha puesto de relieve la riqueza petrolera del país sudamericano. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con más de 300 mil millones de barriles, lo que representa aproximadamente una quinta parte de las reservas globales.
A pesar del embargo, Chemron continúa exportando crudo venezolano a Estados Unidos, manteniendo las capacidades técnicas necesarias para operar con este petróleo, según Mieres.
En cuanto a la producción actual de petróleo en Venezuela, se estima que oscila entre 900 mil y 1 millón de barriles diarios, con la mayoría de las exportaciones dirigidas a China, lo que representa menos del 1% de la producción mundial. Mieres anticipa que, aunque se espera volatilidad en el mercado en el corto plazo, la recuperación de la capacidad de producción de Venezuela será lenta, con un posible aumento del 50% en cinco años.
Los analistas prevén que, independientemente de la participación de Venezuela, el precio del petróleo podría tender a la baja debido a excedentes récord anticipados en los próximos años. Mieres delineó tres escenarios posibles para el futuro de la producción petrolera venezolana, donde el más optimista podría llevar la producción a entre 4,5 y 5 millones de barriles diarios, multiplicando por cinco los niveles actuales.
Esta situación podría tener un impacto significativo en Rusia, que necesita un precio mínimo de 50 dólares por barril para que su petróleo sea rentable. Una caída prolongada en los precios podría llevar a una crisis económica en el país. Irán, que ya enfrenta problemas económicos severos, podría experimentar un colapso similar si los precios del crudo continúan cayendo. Por otro lado, China podría beneficiarse de un petróleo más barato, aunque esto podría aislarla frente a Estados Unidos en un contexto de creciente rivalidad.
En resumen, la situación en Venezuela y su relación con el petróleo no solo afecta a la isla de Cuba, sino que también tiene implicaciones profundas para la geopolítica global, especialmente en lo que respecta a las relaciones entre Estados Unidos, Rusia, Irán y China.
