El Tribunal Supremo de España ha decidido revocar una sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia, otorgando la custodia de dos menores al padre, tras un recurso de casación presentado en un proceso de modificación de medidas paternofiliales.
Este caso se remonta a cuatro años después de que se estableciera inicialmente la custodia materna. El padre solicitó la modificación argumentando un cambio significativo en las circunstancias del hogar materno. Según los antecedentes, la nueva pareja de la madre tenía condenas penales por delitos de lesiones en el contexto de violencia de género y había incumplido órdenes de alejamiento, lo que generaba un ambiente de riesgo para los niños.
El Tribunal Supremo fundamentó su decisión en el principio del interés superior del menor, indicando que la resolución anterior no había evaluado adecuadamente el riesgo que implicaba la convivencia de los menores con un agresor convicto. La sentencia enfatiza que la protección de los niños es prioritaria, sin importar si el agresor es uno de los padres o un tercero en el hogar. El tribunal advirtió que el contacto con personas violentas puede afectar negativamente el desarrollo emocional y mental de los menores.
En cuanto a la madre, el Tribunal Supremo reconoció su condición de víctima de violencia de género y la necesidad de recibir protección institucional. Sin embargo, subrayó que esta protección no puede comprometer la seguridad de los hijos. La Sala destacó que es un deber legal proteger a los menores de cualquier forma de violencia, especialmente cuando no tienen la capacidad de defenderse de un entorno conflictivo.
Como resultado de esta decisión, se ha confirmado la custodia exclusiva del padre, quien demostró tener un entorno familiar adecuado y el apoyo necesario para cuidar de los menores. La resolución también implica cambios en el uso de la vivienda familiar, la reestructuración de las pensiones alimenticias y la fijación de un régimen de visitas para la madre, que se llevarán a cabo en domicilios de familiares maternos, asegurando que los encuentros se realicen fuera de la influencia de su actual pareja.
