Thammy Palma, una influencer de 23 años originaria de Los Ángeles, Biobío, ha captado la atención de más de 8 millones de seguidores en redes sociales, donde comparte su vida y promueve la aceptación personal. En una reciente entrevista con BioBioChile, Palma se describe como una “soñadora” que busca “comer el mundo” y destaca su trayectoria en el mundo digital, que comenzó durante la pandemia de 2020.
Desde pequeña, Thammy se dedicó al tenis, influenciada por su padre, Jorge, quien es profesor de este deporte. Sin embargo, su pasión por las redes sociales se despertó cuando comenzó a grabar videos y tomar selfies con la cámara de su padre. “Desde que tengo celular, yo me sacaba fotos, hacía videos y un día para otro, se hizo uno viral y yo dije: ‘Oh, me están viendo, voy a seguir haciendo’”, relata Palma.
La joven ha utilizado su plataforma para compartir mensajes positivos sobre la aceptación del cuerpo, independientemente de las características físicas. A pesar de su éxito, ha enfrentado críticas por su apariencia, especialmente por ser delgada, lo que ha generado comentarios negativos en las redes. Palma reflexiona sobre esto, afirmando: “Soy una persona bien delgada y alta, y acá en Chile no es tan normal, como que siempre juzgan mucho a la gente delgada, diciendo que tienes anorexia”.
A pesar de los desafíos, Thammy se mantiene firme en su mensaje de autenticidad y resiliencia. “Si yo lloro, quiero mostrar que estoy llorando, que me siento mal, que soy humano y que a veces me duele, pero igual quiero mostrarles que me levanto”, expresa con emoción. Su enfoque en la autenticidad ha resonado con sus seguidores, quienes se sienten identificados con su historia.
Palma también ha compartido su experiencia en el reality show “Mundos Opuestos” de Canal 13, donde reafirma que su esencia no cambiará, independientemente de su entorno. “No por estar en un reality show, voy a dejar de ser buena persona”, asegura. Durante su participación, cedió la inmunidad a un compañero enfermo, lo que generó controversia, pero ella se mantiene fiel a sus valores.
Con aspiraciones de convertirse en animadora, Thammy Palma se siente optimista sobre su futuro en la televisión, aunque aclara que lo haría bajo sus propios términos. “No me gustaría pisotear a alguien para brillar”, concluye. Su historia es un testimonio de cómo la autenticidad y la resiliencia pueden abrir puertas en el mundo digital y más allá.
