Las autoridades de Irán han reabierto su espacio aéreo tras una suspensión de vuelos que duró aproximadamente cinco horas, según información de la plataforma FlightRadar24. Este cierre se produjo en medio de crecientes tensiones tras las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de atacar Irán si no cesan las muertes en las protestas antigubernamentales.
El NOTAM, un aviso para el personal de aviación, expiró y permitió que algunos vuelos reanudaran sus rutas hacia Teherán, después de que el cierre obligara a las aerolíneas a cancelar, desviar o retrasar sus operaciones. FlightRadar24 reportó que el aviso tenía una validez de “poco más de dos horas”, durante las cuales solo podían aterrizar o despegar de Irán los vuelos internacionales con permiso.
Este cierre del espacio aéreo se da en un contexto de tensiones internacionales, donde Trump ha manifestado su disposición a tomar medidas militares. Sin embargo, la Casa Blanca ha reiterado que “la diplomacia siempre es la primera opción”. En una declaración reciente, Trump afirmó que “las muertes en Irán han parado”, aunque la situación sigue siendo volátil.
En respuesta a las amenazas, la Embajada de Estados Unidos en Qatar emitió una alerta de seguridad recomendando a sus ciudadanos limitar los viajes no esenciales a la Base Aérea Al Udeid, que ya había sido atacada por Irán en junio de 2025. Asimismo, la legación diplomática estadounidense en Kuwait ha prohibido temporalmente a la mayoría de su personal desplazarse a varias instalaciones militares en el país.
Estados Unidos mantiene bases militares en varios países de la región, incluyendo Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Arabia Saudita y Jordania. Además, la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén ha emitido una alerta de seguridad instando a sus ciudadanos en Israel a revisar sus planes de viaje debido a las tensiones actuales, ya que Irán ha acusado a Israel de incitar disturbios durante las protestas.
A principios de esta semana, el gobierno estadounidense instó a sus nacionales en Irán a abandonar el país, una recomendación que ha sido respaldada por otros gobiernos, incluyendo los de España, Italia y Reino Unido, este último anunciando el cierre temporal de su Embajada en Teherán y la retirada de su personal.
