Los medicamentos GLP-1, como Ozempic, han mostrado potencial para ayudar a los pacientes que han recibido un trasplante de riñón a evitar la insuficiencia orgánica y a prolongar su vida, según un estudio reciente. Estos fármacos no solo son eficaces en la gestión de la diabetes tipo 2, sino que también promueven la pérdida de peso, lo que a su vez mejora las probabilidades de éxito en los trasplantes. Los investigadores informaron que los pacientes que recibieron medicamentos GLP-1 tenían un 49 por ciento menos de probabilidades de experimentar una insuficiencia orgánica en su nuevo riñón y de necesitar reanudar la diálisis, según un informe publicado en la edición del 3 de marzo de la revista The Lancet. Además, se observó que estos pacientes tenían un 31 por ciento menos de riesgo de morir en un plazo de cinco años tras comenzar el tratamiento con el medicamento.
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Investigación revela riesgos ocultos de medicamentos GLP-1 en el manejo de la obesidad y diabetes
Los medicamentos conocidos como agonistas del receptor de glucagón tipo 1 (GLP-1) fueron inicialmente desarrollados para el tratamiento de la diabetes tipo 2. Sin embargo, su uso se ha expandido para incluir el manejo de la obesidad, y actualmente son utilizados por millones de personas en todo el mundo, quienes los conocen principalmente por sus marcas comerciales, como Ozempic y Wegovy. Un equipo de científicos en Estados Unidos ha identificado una brecha en el conocimiento sobre los riesgos asociados a estos fármacos en relación con múltiples problemas de salud. En su investigación, han publicado un atlas de efectos secundarios, tanto positivos como negativos, de los GLP-1 en la revista Nature Medicine. Estos medicamentos no solo ayudan a perder peso, sino que también presentan beneficios adicionales, aunque también se ha señalado una mayor probabilidad de desarrollar artritis, pancreatitis y otras inflamaciones potencialmente mortales.
Semaglutida: la revolución en el tratamiento de la diabetes que cambia vidas y hábitos
La semaglutida ha emergido como una de las moléculas más destacadas en el ámbito de la salud en los últimos años, especialmente por su eficacia en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Este medicamento ha revolucionado el enfoque terapéutico, ya que no solo ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre en personas con esta condición, sino que también favorece la pérdida de peso. Este uso ha impulsado su aplicación “off label”, es decir, fuera de las aprobaciones oficiales del medicamento, como una droga para adelgazar. La versión pionera de este fármaco inyectable, bajo el nombre de Ozempic™, fue desarrollada por el laboratorio danés Novo Nordisk, generando un interés sin precedentes a nivel mundial.