En el Palacio de Gobierno de Lima, se llevó a cabo esta semana una reunión clave entre autoridades peruanas y una delegación de expertos de Estados Unidos, marcando un cambio significativo en la gestión de la seguridad ciudadana en Perú. El presidente José Jerí lideró el encuentro, donde se recibió asesoría técnica del FBI y la DEA para estructurar un nuevo plan nacional destinado a combatir la delincuencia, según informó la Presidencia de la República en un comunicado oficial.
La iniciativa, impulsada directamente por el mandatario, tiene como objetivo establecer “un plan de seguridad contundente, que proporcione acciones concretas a ejecutar, sea fácil de fiscalizar por las autoridades pertinentes y que sirva como hoja de ruta para el próximo Gobierno”.
La delegación estadounidense, compuesta por seis expertos y encabezada por José A. Pérez, director de Operaciones del FBI, se reunió con funcionarios de alto nivel, incluyendo al ministro de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, quien explicó que los especialistas fueron convocados para realizar un diagnóstico de la crisis de seguridad en el país y ofrecer recomendaciones para la estrategia nacional.
“Lo que se les ha pedido a ellos específicamente es dos cosas: una, que hagan un diagnóstico de la situación, es decir, que nos ayuden a tener una mirada diferente desde otro ángulo de cuál es la situación del Perú con respecto a la delincuencia. Y segundo, que hagan algunas recomendaciones de cómo se podría enfrentar este problema”, afirmó De Zela.
El presidente José Jerí destacó que el actual contexto revela “un mal funcionamiento estatal, con elementos que nos han traído a esta situación crítica como el control deficiente de las fronteras, bajos recursos tecnológicos y un marco normativo poco eficiente”.
Este encuentro representa la primera de una serie de reuniones consultivas programadas para diciembre, donde participarán representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional del Perú, así como altos mandos policiales y miembros del Congreso.
Durante su estancia, que se espera dure entre una semana y diez días, los expertos estadounidenses realizarán un diagnóstico del contexto peruano y buscarán recabar información de campo a través de encuentros con diversos sectores estatales.
Los representantes del FBI y la DEA han expresado su “plena disposición” para contribuir con su experiencia en áreas como el control fronterizo, el uso de nuevas tecnologías y la actualización de normativas, según reportó Infobae Perú.
Uno de los temas centrales de la discusión es el denominado Plan Bratton, un modelo inspirado en políticas de seguridad implementadas en ciudades estadounidenses como Nueva York, Boston y Los Ángeles. Este enfoque busca erradicar delitos menores mediante la vigilancia policial y la colaboración comunitaria, basado en la conocida “teoría de las ventanas rotas”, promovida por el exjefe policial William Bratton.
El presidente José Jerí aclaró que el Plan Bratton es solo una de las herramientas consideradas para la nueva estrategia de seguridad, que también tomará en cuenta el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2013-2018 y experiencias de otros países.
La influencia del Plan Bratton ya se observa en algunos distritos de Lima. El alcalde de Magdalena del Mar, Francis Allison, comentó que los principios de este modelo se aplican en su municipio para desincentivar la delincuencia común, aunque advirtió que este enfoque es insuficiente para abordar delitos graves como el sicariato y la extorsión.
Por otro lado, Juan Carlos Liendo, exdirector de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), criticó la viabilidad del Plan Bratton en el contexto actual de Perú, argumentando que se trata de un modelo municipal que no se adapta a la complejidad de los crímenes en el país.
El anuncio de la llegada de la misión internacional también ha generado críticas entre algunos actores políticos. Francis Allison expresó que Perú cuenta con suficientes expertos y que las soluciones deben basarse en el conocimiento local, en lugar de depender de modelos extranjeros.
El Ejecutivo, representado por José Jerí y sus ministros, enfatizó que el proceso consultivo busca consolidar un plan nacional adaptado a las características peruanas, sin importar modelos extranjeros de manera directa.
La agenda prioriza la optimización del control fronterizo, la modernización tecnológica de las fuerzas policiales y la actualización de las leyes relacionadas con la seguridad ciudadana. En las próximas semanas, se llevarán a cabo nuevas sesiones con los consultores estadounidenses, reafirmando el compromiso del gobierno peruano de reducir la criminalidad y establecer una política estatal que trascienda el actual periodo de gobierno.
