La Pensión Garantizada Universal (PGU) es un apoyo económico del Estado chileno dirigido a personas de 65 años o más que no se encuentren en el 10% más rico de la población y cuya pensión base sea igual o inferior a $1.210.828. Este beneficio se calcula en función de la pensión base del beneficiario, con montos que varían según el nivel de ingresos.
Según información de ChileAtiende, si la pensión base es menor o igual a $762.822 mensuales, el monto asignado será de $224.004. En el caso de pensiones que oscilen entre $762.823 y $1.210.828, el valor de la PGU será variable, ajustándose a la situación económica del beneficiario.
Existen diversas causales que pueden llevar a la suspensión o extinción de la PGU. Estas razones son revisadas constantemente por el Instituto de Previsión Social (IPS) mientras el beneficio esté activo. Las causales incluyen el fallecimiento del beneficiario, la entrega de información incompleta o incorrecta, y el incumplimiento del requisito de focalización, que implica no pertenecer al 10% más rico de la población chilena. Además, el beneficio se extinguirá si el beneficiario permanece fuera del país por más de 180 días continuos o discontinuos en un año calendario.
En caso de que un beneficiario pierda la PGU, tiene la opción de presentar un reclamo ante el IPS. Este reclamo debe realizarse dentro de los cinco días hábiles siguientes a la notificación de la pérdida, conforme a lo estipulado en la Ley N°19880. Para solicitar nuevamente el beneficio, el interesado debe demostrar que ha residido en el país durante al menos 270 días en el año anterior a la solicitud, además de cumplir con los demás requisitos establecidos.
Es importante destacar que los solicitantes de la PGU deben carecer de derecho a pensión en cualquier régimen previsional y haber cumplido los 65 años. La PGU representa un apoyo significativo para los adultos mayores en Chile, asegurando un ingreso mínimo para aquellos que se encuentran en situaciones económicas vulnerables.
