Las personas con discapacidad física pueden acceder a la Pensión Solidaria Básica de Invalidez, un beneficio económico destinado a quienes presentan movilidad reducida. Esta pensión está dirigida a individuos de entre 18 y 64 años que no tienen derecho a pensión en ningún régimen previsional, ya sea de AFP u otro.
Hasta mediados de 2023, la Pensión Básica de Invalidez otorgaba un monto mensual de $224.004 pesos. Sin embargo, desde septiembre, este monto ha sido incrementado a $250.000 pesos, alineándose con el valor de la Pensión Garantizada Universal.
Para poder acceder a la Pensión Básica de Invalidez, los solicitantes deben cumplir con varios requisitos: deben tener entre 18 y 64 años, no tener derecho a pensión en ningún régimen previsional, pertenecer al 80% más vulnerable de la población según el puntaje de focalización y acreditar al menos cinco años de residencia en Chile durante los últimos seis años. Es importante señalar que no es necesario tener la invalidez declarada ante una comisión médica, ya que el Instituto de Previsión Social (IPS) se encargará de remitir los antecedentes a una comisión médica para evaluar si se cumplen los criterios de invalidez.
Una vez que el beneficiario cumpla 65 años, dejará de recibir la Pensión de Invalidez y comenzará a recibir la Pensión Garantizada Universal, siempre que cumpla con los requisitos establecidos. Este cambio es parte de un sistema de apoyo a las personas en situación de vulnerabilidad y con discapacidad en el país.
