La senadora Paulina Núñez se perfila como la principal candidata para presidir el Senado en el mandato de José Antonio Kast, aunque enfrenta tensiones internas que complican su postulación.
Durante el primer año del gobierno de Kast, el Senado se encuentra en una situación de virtual empate entre fuerzas oficialistas y de oposición, lo que dificulta la aspiración del mandatario electo de asegurar rápidamente la presidencia de la Cámara Alta. Kast y su equipo consideran crucial que el presidente o presidenta del Senado sea afín a su gobierno para poder implementar las reformas prometidas durante la campaña.
Núñez, actual presidenta de la Comisión de Constitución, ha tomado la delantera en las negociaciones, aunque su camino no está exento de obstáculos. En la elección anterior, su nombre ya había sido considerado, pero finalmente fue Felipe Kast (Evópoli) quien recibió el apoyo de la coalición Chile Vamos. Sin embargo, Manuel José Ossandón (Renovación Nacional), quien logró la presidencia del Senado con el respaldo de la centroizquierda, genera recelos en la derecha. A pesar de haber expresado su apoyo a Núñez, se especula que Ossandón podría intentar extender su mandato, lo que complica aún más la situación.
Ossandón, cercano a Kast, es visto como una opción viable para mantener la presidencia del Senado debido a su sintonía con el nuevo mandatario y su capacidad para continuar con el trabajo administrativo. Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, ha decidido no postularse a la presidencia del Senado, lo que podría abrir más espacio para Núñez.
Sin embargo, la senadora enfrenta la competencia de Javier Macaya (UDI) y la falta de apoyo consolidado dentro de su propia coalición. La senadora electa Vanessa Kaiser (Partido de la Gente) ha rechazado invitaciones de Núñez y Ossandón, indicando que su voto solo estará disponible para un candidato de su comité. Asimismo, Alejandro Kusanovic (ex RN) ha manifestado su descontento con Kast y ha decidido no apoyar a ningún candidato que respalde su administración.
En la oposición, Matías Walker se encuentra en una posición incierta respecto a su apoyo a Kast, mientras que Miguel Ángel Calisto, aunque parte de la bancada de Demócratas, fue electo por el FRVS, lo que añade más incertidumbre a las negociaciones.
La situación se complica aún más por la necesidad de un acuerdo con el oficialismo, que no ha encabezado el Senado en dos períodos consecutivos. El precedente de 2024, cuando la derecha rompió un pacto administrativo, añade presión a las fuerzas que apoyan a Kast. En este contexto, la presidencia del Senado se convierte en un tema crucial para el nuevo gobierno, que busca establecer un control efectivo sobre la Cámara Alta.
