La actriz Anita Reeves, la bailarina Anabella Roldán, la periodista Marina Latorre y el docente Osvaldo Cádiz fueron condecorados con la Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda en una ceremonia celebrada en el Palacio de La Moneda.
La entrega de este prestigioso galardón tuvo lugar en el Salón Montt Varas, bajo la dirección de la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, quien destacó la importancia de reconocer el aporte de los artistas al desarrollo cultural de Chile. “Cuando hablamos de fortalecer al sector cultural, no solo es indispensable potenciar políticas de financiamiento, sino también generar acciones de reconocimiento a los artistas y creadores”, afirmó Arredondo durante su discurso.
La Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda fue establecida en 2004 por el ex Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, en conmemoración del centenario del nacimiento del poeta chileno Pablo Neruda. Desde su creación, más de 70 personalidades han sido galardonadas, incluyendo figuras destacadas como Roser Bru, Margot Loyola y Lucho Gatica. Recientemente, también fueron premiados La Sonora de Tommy Rey y la científica Jane Goodall.
El galardón consiste en una medalla de plata de siete centímetros de diámetro, diseñada por el escultor Federico Assler, que se entrega junto a un diploma.
Osvaldo Cádiz Valenzuela, uno de los homenajeados, ha dedicado más de seis décadas a la investigación y enseñanza de las tradiciones culturales chilenas. Formado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, ha trabajado junto a Margot Loyola, contribuyendo al estudio y difusión de las músicas y danzas del país. Su labor docente ha sido fundamental en instituciones como el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Marina Latorre Uribe, reconocida por su labor en la gestión cultural, ha sido una figura clave desde los años sesenta, creando espacios que integran arte y pensamiento crítico. Fundadora de la Galería de Arte Bolt, su obra literaria ha sido premiada y reeditada, destacando su contribución a la narrativa chilena.
Anita Reeves Salinas, con más de 60 años de trayectoria en teatro, cine y televisión, ha dejado una huella significativa en las artes escénicas chilenas. Su compromiso con la formación de nuevas generaciones de artistas ha sido destacado, así como su labor en dignificar el oficio actoral.
Por su parte, Anabella Roldán Ibarra ha dedicado su vida a la danza y la formación artística, tanto en Chile como en el extranjero. Su carrera ha estado marcada por la búsqueda de la danza como un lenguaje y conocimiento, y ha impulsado procesos formativos que integran la técnica clásica con tradiciones locales.
La ceremonia de entrega de la Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda resalta la importancia del reconocimiento a los artistas y su impacto en la identidad y patrimonio cultural de Chile.
