El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llegó este sábado a Nueva York tras ser capturado por fuerzas estadounidenses en Caracas, enfrentando graves acusaciones.
Maduro aterrizó en un helipuerto a orillas del río Hudson, en Manhattan, después de ser trasladado en un avión militar Boeing 757 a la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, en el norte de Nueva York. Este traslado se produjo tras su captura en la madrugada del mismo día. Al llegar a Stewart, fue recibido por un fuerte despliegue de agentes de diversas agencias federales, incluyendo el FBI y la DEA, en condiciones climáticas adversas, con temperaturas bajo cero. El presidente venezolano descendió del avión esposado y fue llevado en helicóptero hacia Manhattan bajo estricta custodia.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York ha presentado una acusación sustitutiva que incluye cargos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas automáticas. Esta acusación se basa en una investigación de la DEA que señala a Maduro como el presunto líder del Cartel de los Soles, una organización que supuestamente involucra a altos mandos militares venezolanos y que busca utilizar la cocaína como un arma contra Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la operación que llevó a la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, indicando que ambos fueron detenidos en un buque militar antes de ser trasladados a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico. Trump describió la operación como un “ataque a gran escala” en suelo venezolano.
En respuesta a la situación, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su profunda preocupación por la escalada de violencia en Venezuela, que ha dejado al menos 40 muertos en recientes ataques a infraestructuras civiles y militares. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia el próximo lunes para discutir las implicaciones de esta crisis en la región.
