En un giro inesperado de los acontecimientos políticos en Venezuela, el 3 de enero, fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro en Caracas, con el objetivo de llevarlo a juicio en Nueva York. Este hecho se produce tras meses de negociaciones secretas entre la vicepresidenta Delcy Rodríguez y funcionarios de la administración Trump en Qatar, que podrían haber sentado las bases para el fin del régimen de Maduro.
La captura de Maduro fue seguida por la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, un movimiento que recibió el apoyo temporal del gobierno de Estados Unidos. Marco Rubio, secretario de Estado, indicó que el nuevo liderazgo de Rodríguez será puesto “a prueba”. Este cambio de poder se produce en un contexto de tensiones políticas y negociaciones complejas que han estado en curso desde hace tiempo.
Según un reportaje del Miami Herald, las conversaciones entre Rodríguez y la administración Trump se han estado gestando durante meses. La vicepresidenta y su hermano Jorge, actual presidente de la Asamblea Nacional, habrían negociado su posicionamiento como una alternativa viable a Maduro, sin romper completamente con el sistema chavista. Este enfoque ha sido descrito como un “madurismo sin Maduro”, donde se busca reemplazar al presidente derrocado por una figura que pueda interactuar más efectivamente con la comunidad internacional.
Las negociaciones se llevaron a cabo con la mediación de Qatar, donde Rodríguez mantiene relaciones significativas con miembros de la familia real y donde, según informes, también tiene parte de sus bienes. Durante estas conversaciones, los cataríes presentaron dos propuestas a Estados Unidos. La primera, en abril de 2025, sugería que Maduro se retirara del poder, permaneciera en el país y permitiera el acceso preferencial a las empresas petroleras estadounidenses, a cambio de que se levantaran los cargos criminales en su contra y Rodríguez asumiera el mando. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por la oposición de Rubio.
Una segunda propuesta, presentada en septiembre, planteaba que Rodríguez liderara un gobierno transitorio mientras Maduro buscaba asilo en Qatar o Turquía. Esta opción también fue desestimada por la Casa Blanca, que consideró que la estructura criminal del régimen continuaría bajo una nueva fachada. Ambas propuestas fueron presentadas a la Casa Blanca y al Departamento de Estado por Richard Grenell, enviado especial de Estados Unidos.
Francisco Santos Calderón, exvicepresidente de Colombia, afirmó en una entrevista que está “absolutamente seguro” de que Delcy Rodríguez facilitó la captura de Maduro al no ofrecer resistencia significativa, sugiriendo que la operación fue acordada con antelación. Santos concluyó que Rodríguez tiene claro el rol que desempeñará y que intentará ganar un poco de independencia en su nuevo cargo.
