El ministro de Hacienda de Chile, Nicolás Grau, anunció el pasado viernes que el déficit fiscal para el año 2025 se situará en un 2,8% del PIB, un aumento de 0,8 puntos porcentuales respecto a las proyecciones anteriores. Esta cifra fue presentada durante una conferencia en la que también se informó sobre la creación de una comisión experta destinada a investigar la caída en la recaudación del impuesto a la renta no minera, que experimentó una disminución del 0,4% en comparación con 2024, alcanzando un 16,4% del producto interno bruto.
La nueva comisión, cuyos miembros serán designados por la administración del presidente electo José Antonio Kast, tiene como objetivo determinar si la reducción en la recaudación es un fenómeno temporal o si se extenderá a largo plazo. Sin embargo, la noticia no fue bien recibida por el equipo del futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien expresó su descontento al afirmar que las cifras confirman que Chile enfrenta una emergencia económica. Quiroz subrayó que “no es normal que en un año nos gastemos dos BancoEstado de más” y cuestionó la situación actual, especialmente considerando que el precio del cobre alcanzó los 4,5 dólares por libra, uno de los más altos en los últimos 15 años.
El déficit fiscal anunciado representa un tercer ajuste a la proyección inicial, que había estimado un déficit del 1,1% del PIB. Esta situación ha generado preocupación, ya que es el tercer año consecutivo en que el gobierno no cumple con sus metas fiscales, lo que, según expertos, podría afectar la credibilidad del país ante los inversionistas. Matías Acevedo, exdirector de la Dirección de Presupuestos (Dipres), criticó al Ministerio de Hacienda por sus errores en las proyecciones y sugirió que la solución no debería ser la creación de una comisión, sino realizar cálculos precisos y escuchar al mercado.
El diputado Frank Sauerbaum, de Renovación Nacional y miembro de la Comisión de Hacienda, también se pronunció sobre la situación, acusando al gobierno de negligencia en la gestión de las finanzas públicas, señalando que se ha gastado más de lo que se tiene sin enfrentar crisis significativas.
En respuesta a la situación fiscal, Grau anunció un recorte de 800 mil millones de pesos al gasto público, con el fin de mantener la deuda pública en un 41,7% del PIB, cifra que se ha mantenido estable en comparación con el año anterior. Jaime Bastías, director de Auditoría y Control de Gestión de la Universidad Finis Terrae, comentó que aunque la estabilidad de la deuda puede parecer positiva, oculta un trasfondo preocupante, dado que la deuda había crecido significativamente en años anteriores debido a la crisis social y la pandemia.
El crecimiento del 2,5% de la economía y un tipo de cambio favorable han contribuido a mantener la deuda pública, según el economista Francisco Castañeda, quien destacó que el alto precio del cobre y del litio ha influido en la valorización de la deuda externa, que representa el 32% del total. Sin embargo, tanto parlamentarios como expertos han criticado las medidas propuestas por el Ministerio de Hacienda, acusando improvisación y advirtiendo sobre la complejidad de implementar recortes, dado que ya se ha aprobado la ley de Presupuesto para 2026. El ministro Grau aclaró que el proyecto se elaboró con datos de recaudación hasta el tercer trimestre, antes de la caída significativa en el último tramo del año que impactó el déficit.
