La FIFA ha convocado una cumbre de emergencia para abordar las preocupaciones sobre la seguridad y el clima político en Estados Unidos, a raíz de la cancelación de casi 17,000 solicitudes de entradas para el Mundial 2026.
La situación ha generado inquietud entre los organizadores del torneo, ya que este número de cancelaciones, aunque no representa entradas oficialmente vendidas, podría estar relacionado con la tercera fase de venta de entradas, que incluye la selección aleatoria y compras a través de asociaciones nacionales. Este fenómeno fue reportado por Roya Newsy y Ticket News, y ha suscitado críticas por los altos precios y los procesos complejos que muchos aficionados consideran inaccesibles.
Se estima que entre 5.5 y 6.5 millones de aficionados viajarán a Estados Unidos para asistir a los partidos, lo que podría hacer de esta edición del Mundial la más concurrida de la historia, superando los 3.6 millones de asistentes que se registraron en 1994. Sin embargo, el surgimiento de etiquetas como #BoycottWorldCup en redes sociales indica que una parte de la comunidad internacional asocia la disminución en el compromiso de asistencia con preocupaciones sobre el clima político y la seguridad en el país anfitrión.
Los usuarios han citado razones como la detención migratoria y casos de violencia policial, lo que ha encendido el debate sobre si Estados Unidos es un entorno adecuado para albergar el evento futbolístico más importante del mundo. La reunión extraordinaria de la FIFA, que aún no tiene una agenda pública, se espera que incluya a altos funcionarios de la federación, representantes de asociaciones miembros y organizadores del Mundial. Los temas de discusión probablemente se centrarán en la seguridad de los aficionados, la comunicación estratégica y las medidas para mitigar la creciente percepción de riesgo o rechazo hacia el torneo.
