Marius Borg Høiby, de 29 años, se presentó este martes ante el Tribunal de Distrito de Oslo para iniciar un proceso judicial que se prevé durará alrededor de siete semanas. Este caso es considerado inédito para una monarquía que históricamente ha estado asociada a una imagen de estabilidad. Høiby enfrenta un total de 38 cargos, que incluyen violación y presunto abuso reiterado hacia una expareja.
Los documentos de la acusación, citados por diversos medios internacionales, detallan que las denuncias incluyen agresiones físicas, estrangulamiento, amenazas y daños a objetos personales de la víctima. Además, se le imputan seis cargos por grabaciones o imágenes íntimas sin consentimiento, así como infracciones relacionadas con drogas y conducción. Según la cadena pública noruega NRK, si es hallado culpable, Høiby podría enfrentar una condena de más de 10 años de prisión.
Durante la audiencia, Høiby se declaró no culpable de cuatro cargos de violación. Reportes indican que se presentó en el tribunal con un tono de voz bajo, vistiendo un suéter café, pantalones beige y lentes. También rechazó las acusaciones de grabar a mujeres sin su consentimiento y de maltrato en el ámbito íntimo. Sin embargo, reconoció responsabilidad por lesiones corporales y admitió parcialmente su culpabilidad en el cargo de lesiones graves, así como en otros delitos relacionados con drogas y conducción.
Se espera que Høiby declare ante el tribunal este miércoles. En el contexto de este juicio, CNN ha intentado contactar a su abogado para obtener más declaraciones. El proceso judicial se produce en un momento en que se han divulgado nuevos documentos sobre Jeffrey Epstein, que incluyen correos electrónicos entre el financista y la princesa heredera Mette-Marit.
Previo al juicio, Høiby fue detenido la noche del domingo por acusaciones adicionales, que incluyen presuntas amenazas con arma blanca y el incumplimiento de una orden de alejamiento, según informó el fiscal policial Andreas Kruszewski. A pesar del impacto de las acusaciones, expertos sugieren que gran parte de la población noruega seguirá el juicio con inquietud, pero sin trasladar automáticamente la responsabilidad a la institución monárquica, que mantiene altos niveles de apoyo bajo el reinado de Harald V, quien ha estado en el trono desde 1991.
Tove Taalesen, periodista especializada en realeza, comentó que la mayoría de los ciudadanos entiende que Høiby no tiene funciones reales y que este es un asunto judicial personal, no institucional. En una votación reciente, el Parlamento noruego respaldó de manera amplia la continuidad de la monarquía, lo que se interpretó como un apoyo a la familia real en medio de la atención mediática. La casa real ha indicado que ni el príncipe heredero Haakon ni la princesa heredera asistirán a las audiencias, lo que refuerza su intención de mantener distancia pública del caso.
