La Comisión Europea ha instado a la moderación y al respeto del Derecho internacional en el contexto de la crisis política en Venezuela, pidiendo una solución pacífica a la situación actual. Este pronunciamiento se produce en respuesta a la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de designar a Delcy Rodríguez como responsable de la transición democrática en el país sudamericano, una medida que la UE ha rechazado.
Anitta Hipper, vocera de la Comisión Europea, afirmó en una rueda de prensa que los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González deben ser quienes lideren el proceso de cambio en Venezuela. “Los próximos pasos son sobre el diálogo hacia una transición democrática, que debe incluir a Edmundo González y María Corina Machado”, subrayó Hipper, quien defendió a estos líderes por su lucha constante por la democracia y los derechos humanos, así como por haber encabezado un movimiento pacífico en 2024 que recibió el apoyo de millones de venezolanos en las urnas.
La vocera Paula Pinho también se pronunció sobre la falta de legitimidad de Nicolás Maduro como líder electo, afirmando que “los acontecimientos facilitan la oportunidad de una transición democrática liderada por la población de Venezuela”. Ante la posibilidad de que Trump intente influir en la transición, Pinho indicó que esa cuestión debería ser respondida por el propio presidente estadounidense, pero reiteró la postura de la UE basada en el respeto al Derecho internacional y a la Carta de la ONU.
La Unión Europea, en una declaración conjunta respaldada por 26 de sus 27 Estados miembros, con la excepción de Hungría, hizo un llamado a la moderación de todas las partes involucradas, enfatizando la importancia de evitar una escalada de la situación y de garantizar una salida pacífica.
En otro contexto, Hipper también abordó el renovado interés de Trump por Groenlandia, reafirmando la posición de la UE en defensa de la soberanía nacional y la integridad territorial, principios que son considerados universales y que adquieren especial relevancia en situaciones que amenazan la integridad territorial de los Estados miembros de la Unión.
Por último, se estima que para que Venezuela recupere su producción histórica de crudo, se requeriría una inversión cercana a los 100.000 millones de dólares, y los expertos advierten que solo en el mediano y largo plazo se podría esperar un aumento significativo en la oferta de petróleo.
