El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, se prepara para asumir el cargo el 11 de marzo, en un contexto de renovados acercamientos con Estados Unidos, marcados por la confirmación de que el secretario de Estado, Marco Rubio, encabezará la delegación estadounidense en la ceremonia de asunción. Este hecho representa un cambio significativo en las relaciones bilaterales, que se habían visto afectadas por la postura crítica de Kast hacia el expresidente Donald Trump durante la administración de Gabriel Boric.
La decisión de que Rubio, un influyente asesor de Trump y figura clave en la política exterior estadounidense, asista a la ceremonia se comunicó informalmente a la Oficina del Presidente electo con más de un mes de anticipación. Este gesto es considerado sin precedentes en los últimos años, dado que desde la visita del entonces vicepresidente Joe Biden en 2014, no se había enviado a un funcionario de tal rango a un cambio de mando en Chile. Tradicionalmente, la Casa Blanca envía al secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, como ocurrió en marzo de 2022 con Brian Nichols, durante la asunción de Boric.
La relevancia de la presencia de Rubio se intensifica en el contexto de las tensiones que caracterizaron la relación entre Chile y Estados Unidos durante el gobierno de Boric. Desde que Trump asumió su segundo mandato en enero de 2025, Kast mantuvo una postura crítica hacia su administración, lo que generó fricciones diplomáticas. Las críticas de Boric abarcaron diversas áreas, incluyendo políticas arancelarias, derechos humanos y la gestión de Trump en conflictos internacionales, lo que llevó a un deterioro en las relaciones bilaterales.
El embajador estadounidense en Chile, Brandon Judd, había expresado en noviembre de 2025 que las críticas de Boric a Trump estaban perjudicando a los chilenos y las negociaciones comerciales. Además, Judd mostró su apoyo a Kast durante la campaña presidencial, lo que provocó una nota de protesta formal de la Cancillería chilena, que calificó sus declaraciones como inapropiadas.
Con la llegada de Kast a la presidencia, Judd ha manifestado su entusiasmo por la nueva administración y ha confirmado que ambos equipos ya están colaborando en temas económicos, de seguridad y tecnología. “Tenemos los mismos ideales, queremos las mismas cosas y espero que logremos los mismos objetivos”, declaró Judd en una entrevista.
La relación entre Kast y Rubio se remonta a 2021, cuando Kast se reunió con el entonces senador en Washington, un encuentro que fue coordinado por su asesor Cristián Valenzuela. La agenda bilateral que espera al nuevo gobierno chileno es amplia, con Estados Unidos buscando aumentar su inversión en Chile, especialmente en minerales críticos como el cobre, litio y cobalto. Kast planea viajar a Estados Unidos antes de asumir, posiblemente en la primera semana de marzo, para reunirse con Trump.
Además, Judd ha indicado que Chile podría ser invitado a formar parte de la Junta de la Paz anunciada por el presidente estadounidense, lo que podría abrir nuevas oportunidades para la cooperación entre ambos países. En este contexto, la administración de Kast se enfrenta a un panorama de posibilidades y desafíos en la relación con Estados Unidos.
