José Antonio Neme, reconocido presentador de televisión, se defendió tras ser acusado de maltratar a un garzón en un restaurante del Barrio Lastarria, en Santiago.
La controversia surgió cuando Pablo Candia, panelista del programa digital “Quién es Uno”, reveló que un cibernauta le informó sobre un incidente en el que Neme habría tenido una actitud inapropiada hacia un empleado del local. Según Candia, el comunicador fue visto en el centro de Santiago en compañía de un hombre alto y moreno, y la salida no habría transcurrido de manera satisfactoria. El panelista citó a un trabajador del restaurante que le comentó: “me vas a creer que vino Neme el domingo, en modo cita, los atendí yo y me trató como las pelotas, fue denigrante, falto de respeto… todo mal”. Sin embargo, el testimonio no incluyó la identidad del garzón ni pruebas del incidente.
Candia también mencionó que la situación fue incómoda tanto para el garzón como para el acompañante de Neme, quien, según él, mostraba una expresión de desagrado. “José Antonio estaba muy molesto, y quien lo acompañaba estaba con su cara desfigurada, o sea, esa cita terminó de mala manera”, agregó el panelista, quien describió que la pareja comió rápidamente y se retiró en poco más de una hora.
Ante estas acusaciones, Neme fue contactado por el medio La Cuarta, donde ofreció su versión de los hechos. “¿Quieres que yo me haga cargo de alguien que le escribió a Pablo Candia? Lo único que puedo decir es que efectivamente no soy el tipo más simpático de la vida… eso es algo que reconozco… Soy bastante seco a veces”, declaró el periodista. Neme explicó que el restaurante estaba lleno y que, tras solicitar una bebida, se le informó que no había disponibilidad. En respuesta, dijo que pidió una alternativa en un tono seco, pero no agresivo.
El presentador también destacó que, a pesar de la insatisfacción con el servicio, dejó un 10% de propina antes de marcharse al Mercado Central. “Me dio lata, comí, dejé la propina y me fui”, relató. Neme expresó que se siente ofendido por los términos utilizados para describir su comportamiento, como “denigrante”, especialmente porque no hay evidencia del incidente ni del denunciante. Con un tono de humor, concluyó: “En fácil: pedí una bebida, me dio lata y me puse mañoso”.
