La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela para capturar al líder del régimen, Nicolás Maduro, ha suscitado reacciones diversas tanto en el país como en el ámbito internacional. Mientras algunos venezolanos celebran la acción, líderes de varios países, incluido el presidente de Chile, Gabriel Boric, han expresado su condena.
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, ha manifestado su apoyo a la intervención estadounidense, calificándola como “una gran noticia para la región”. A través de su cuenta en X, Kast argumentó que la permanencia de Maduro en el poder, sostenida por un “narcorégimen ilegítimo”, ha llevado a la expulsión de más de 8 millones de venezolanos y ha desestabilizado América Latina a través del narcotráfico y el crimen organizado. “Maduro no es el presidente legítimo de Venezuela”, afirmó, añadiendo que desde el país operan estructuras criminales que amenazan la paz regional.
Kast también destacó la necesidad de que los gobiernos de América Latina trabajen para asegurar que el régimen de Maduro abandone el poder y rinda cuentas. Propuso coordinar el regreso seguro de los venezolanos a su país, apoyar la recuperación de su sistema democrático y avanzar en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. “La democracia se defiende con convicción, coordinación y con el respeto irrestricto al Derecho Internacional”, concluyó.
Sin embargo, la intervención de Estados Unidos podría contradecir la Carta de las Naciones Unidas, que establece en su artículo 2, párrafo 4, que los miembros de la organización deben abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
El Partido Republicano de Chile también respaldó las declaraciones de Kast, describiendo a Maduro como el líder de una “narcodictadura de izquierda” que ha sumido a Venezuela en la miseria. En su declaración, el partido valoró la captura de Maduro, quien enfrenta acusaciones de narcotráfico, terrorismo y violaciones a los derechos humanos, incluyendo el secuestro y asesinato de un opositor en Chile.
El Partido Republicano concluyó su comunicado expresando su apoyo a Kast y su disposición para colaborar en la restauración del orden y la democracia en Venezuela, abriendo así un nuevo horizonte de esperanza para los venezolanos que han tenido que abandonar su país.
