La conformación del gabinete ministerial del presidente electo José Antonio Kast ha generado reacciones encontradas entre el mundo empresarial y el político en Chile. Mientras que los nombres propuestos han sido bien recibidos por el sector privado, en la esfera política se percibe una creciente preocupación por la falta de experiencia política de los designados.
A medida que se acerca la fecha de presentación oficial del gabinete, se ha evidenciado que los partidos políticos no han visto reflejadas sus propuestas en las decisiones de Kast. Este ha optado por nombrar a personas de su confianza, muchas de las cuales provienen del ámbito privado o de centros de pensamiento, dejando de lado a figuras con trayectoria política. Entre los nombres mencionados se encuentran Francisco Pérez-Mackenna para Cancillería, Martín Arrau en Trabajo, Guillermo Turner en Defensa, Fernando Rabat en Justicia, May Chomali en Salud y María Paz Arzola en Educación. La mayoría de estos candidatos carecen de experiencia en el ámbito político, lo que ha suscitado críticas dentro de los partidos que apoyan a Kast.
Parlamentarios y líderes de partidos han expresado su inquietud sobre el enfoque tecnocrático que parece estar tomando forma en el gabinete. Aunque evitan referirse directamente a este tema, reconocen que la falta de respaldo político podría dificultar el cumplimiento de los objetivos del gobierno. Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, ha señalado la importancia de contar con un equilibrio entre el conocimiento técnico y la experiencia política, advirtiendo que “no es lo mismo tener talento en el mundo privado que en el político”.
Desde el sector empresarial, sin embargo, hay altas expectativas respecto a la llegada de estos profesionales a cargos de decisión. Según fuentes cercanas al equipo de Kast, se estima que alrededor de 15 ministros no tendrían militancia política y provendrían del mundo privado. Un representante de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) ha afirmado que la gestión pública se beneficiará de la experiencia de personas como Pérez-Mackenna, quien ha demostrado logros en el sector privado.
A pesar de las críticas, algunos en el empresariado consideran que es positivo que individuos talentosos abandonen sus cómodas posiciones en el sector privado para enfrentar los desafíos del servicio público. Este enfoque recuerda a la estrategia del primer gobierno de Sebastián Piñera, que también incluyó a varios ministros provenientes del ámbito empresarial.
En el contexto de la formación del gabinete, se ha destacado que la iniciativa que reconoce el derecho al cuidado en el país recibió el apoyo unánime de los senadores tras la aprobación del informe de la comisión mixta. Sin embargo, la tensión entre el mundo político y el empresarial continúa, con la incertidumbre sobre cómo se desarrollarán las relaciones entre los nuevos ministros y el Congreso.
