La congresista estadounidense Ilhan Omar fue víctima de un ataque durante una conferencia en Minneapolis, donde discutía las políticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El incidente ocurrió cuando un hombre, identificado como Anthony James Kazmierczak, de 55 años, se levantó de su asiento y le lanzó un líquido desconocido con una jeringa.
El portavoz del Departamento de Policía de Minneapolis, Trevor Folke, informó que Kazmierczak fue arrestado de inmediato por los agentes presentes en el evento y fue llevado a la cárcel del condado, donde enfrenta un cargo de agresión en tercer grado. A pesar de la agresión, la conferencia continuó durante 25 minutos sin más interrupciones.
Tras el ataque, Omar recibió atención médica para determinar la naturaleza del líquido arrojado. Los exámenes confirmaron que la sustancia no representaba un riesgo para su salud, permitiéndole salir ilesa del incidente. En declaraciones a la prensa, la congresista afirmó: “No dejo que los acosadores ganen”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó al incidente sugiriendo que podría haber sido un acto planeado por Omar. “No. No pienso en ella. Creo que es una impostora. Probablemente se hizo rociar, conociéndola”, comentó Trump, quien ha sido un crítico constante de la congresista. Además, al ser cuestionado sobre el video del ataque, respondió: “No las he visto. No, no. Espero no tener que molestarme”.
Ilhan Omar, quien llegó a Estados Unidos en 1995 tras huir del conflicto en Somalia, ha sido objeto de comentarios despectivos por parte de Trump, quien ha calificado a su país de origen como un “desastre” y ha hecho afirmaciones sobre su gobierno.
El ataque a Omar se produce en un contexto de creciente violencia y hostilidad hacia figuras políticas, especialmente aquellas que abogan por cambios en las políticas de inmigración y derechos humanos. La congresista ha sido una voz crítica en la lucha por la abolición del ICE, argumentando que sus prácticas atentan contra los derechos humanos.
