Harold Mayne-Nicholls y su millonaria deuda tras la fallida candidatura presidencial.

Harold Mayne-Nicholls, ex candidato presidencial, enfrenta una deuda de 300 millones tras su fallida campaña electoral

Harold Mayne-Nicholls, ex candidato presidencial en las Elecciones 2025, enfrenta una deuda de casi $300 millones con Banco Estado tras su campaña electoral.

El ex presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) obtuvo solo el 1,26% de los votos en las recientes elecciones, lo que ha llevado a una situación financiera complicada debido a un préstamo que utilizó para financiar su candidatura. En una entrevista con el diario La Última Noticia (LUN), Mayne-Nicholls comentó sobre la magnitud de la deuda, señalando que “son los costos de esta aventura electoral”.

En cuanto a la posibilidad de una condonación de la deuda, el ex candidato indicó que ha mantenido conversaciones con Banco Estado, aunque aclaró que “no parece posible”. A pesar de la situación, expresó que ha encontrado buena disposición por parte del banco para establecer un plan de pago. “En síntesis, sólo necesito que me den plazo y pagaré toda la deuda que generó mi candidatura”, afirmó.

Mayne-Nicholls también reflexionó sobre el sistema de préstamos del banco, que se basa en las expectativas que tiene la institución sobre las candidaturas. “Obviamente, a mí me prestaron menos que a Evelyn Matthei, pero es lógico porque ella tiene un gran respaldo de una estructura. En mi caso no es así, por lo que debo solucionar este tema”, explicó.

A pesar de los resultados adversos y la deuda acumulada, el ex candidato no se muestra arrepentido de haber participado en la contienda electoral. “Obviamente que me dolió (el resultado). Siempre supe que era difícil ganar, las encuestas me daban entre 4 y 8 por ciento. Yo pensaba que podríamos llegar al 10%, comentó.

Mayne-Nicholls también compartió su percepción sobre el apoyo que sintió durante su campaña, mencionando que, aunque sabía que firmar por él no garantizaba un voto, percibió respaldo en las calles y regiones. “Tanto que en algún momento pensé que con mi candidatura pasaría lo que pasó en Bolivia: que el cuarto en las encuestas terminaría ganando la presidencia. Pero estuve lejos de eso”, añadió.

Finalmente, el ex candidato defendió su decisión de lanzarse a la política, afirmando que “valió la pena” y que su motivación fue enfrentar la división en el país. “Chile volvió a ser un país dividido entre buenos y malos, fachos y zurdos. Eso es lo que a mí me incentivó a presentarme. Queríamos devolverle el alma a Chile”, concluyó Mayne-Nicholls.