Un cuarto bebé ha fallecido en la Franja de Gaza debido a las extremas condiciones climáticas que han afectado la región desde el inicio del invierno.
El menor, identificado como Mohammed Abu Harbid, tenía solo dos meses y murió por hipotermia en el Hospital Infantil al-Rantisi, según informó Zaher al-Wahidi, director de información sanitaria del Ministerio de Salud, a Al Jazeera. Este trágico suceso se produce en un contexto donde los cortes de energía han impedido el adecuado funcionamiento de las incubadoras, mientras que muchas familias desplazadas viven en tiendas de campaña inundadas, luchando por mantener a salvo a sus hijos.
Desde finales de noviembre, las temperaturas en Gaza han caído drásticamente, acompañadas de intensas lluvias que han provocado inundaciones en diversas áreas, incluyendo campamentos de refugiados. La situación ha sido calificada como una emergencia humanitaria catastrófica, con miles de familias enfrentando condiciones extremas.
En el hospital al-Awda, situado en el campo de refugiados de Nuseirat, el personal médico enfrenta serias dificultades para atender a los pacientes. La nueva sala neonatal del hospital recibe aproximadamente 17 bebés diariamente, pero Ahmed Abu Shaira, un miembro del equipo médico, ha señalado que operan “con una mano atada a la espalda” debido a la escasez de equipo médico y los constantes cortes de energía. Durante una reciente visita de Al Jazeera, la electricidad se interrumpió más de cinco veces en menos de una hora.
La ONU ha instado a Israel a permitir la entrada de casas prefabricadas y materiales aislantes en Gaza, que ha sufrido devastadores bombardeos en los últimos dos años, resultando en más de 71,400 muertes. La situación humanitaria en la región sigue siendo crítica, con un creciente número de víctimas entre la población más vulnerable.
