Un nuevo hallazgo de fósiles en España revela la existencia de Foskeia pelendonum, un pequeño herbívoro que desafía las nociones tradicionales sobre la evolución de los dinosaurios.
Paleontólogos del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes han descubierto fósiles que pertenecen a al menos cinco individuos de esta nueva especie, caracterizada por su esqueleto excepcionalmente pequeño y ligero, algo inusual entre los dinosaurios ornitópodos. El nombre del género Foskeia proviene de términos griegos que significan “ligero” y “buscar alimento”, reflejando tanto su diminuta complexión como su probable estilo de vida. Por su parte, el epíteto específico pelendonum rinde homenaje a los pelendones, una antigua tribu de la región donde se encontraron los fósiles.
Este descubrimiento tiene implicaciones significativas para la comprensión de la evolución de los dinosaurios. A pesar de su pequeño tamaño, Foskeia presenta una combinación única de características anatómicas que desafían los árboles genealógicos previamente establecidos. Los investigadores han observado que su cráneo y estructura corporal son altamente derivados, lo que sugiere que no son simplemente versiones en miniatura de otras especies conocidas. Un análisis histológico indica que al menos uno de los individuos era adulto, lo que sugiere que la miniaturización en los dinosaurios podría haber llevado a la aparición de rasgos complejos en lugar de simplificarlos.
Un nuevo análisis filogenético sitúa a Foskeia cerca del Muttaburrasaurus australiano, dentro de un grupo denominado Rhabdodontomorpha, y reaviva el apoyo a un grupo más amplio conocido como Phytodinosauria, que incluye a los dinosaurios herbívoros como un grupo evolutivo natural. Este hallazgo subraya que la evolución de los dinosaurios experimentó con tamaños corporales pequeños de manera tan audaz como con los grandes.
Los dientes especializados de Foskeia y las evidencias de cambios en la postura durante su crecimiento sugieren un estilo de vida adaptado a la movilidad en bosques densos. Este descubrimiento, que llena un vacío en el registro fósil de más de 70 millones de años, podría abrir nuevos capítulos en la evolución de los dinosaurios, destacando que incluso los fósiles más pequeños pueden tener un impacto significativo en el conocimiento científico. Tábata Zanesco Ferreira, investigadora de la Universidad Federal de Río de Janeiro, comentó: “Foskeia ayuda a llenar un vacío de 70 millones de años, una pequeña llave que abre un vasto capítulo perdido.”
