La posible inclusión de Fernando Rabat, abogado defensor de Augusto Pinochet, en el gabinete de José Antonio Kast ha generado un fuerte rechazo en Chile.
Fernando Rabat, de 53 años, es considerado para el cargo de Ministro de Justicia y Derechos Humanos en el futuro gobierno del presidente electo José Antonio Kast, quien asumirá el 11 de marzo. La noticia ha provocado la indignación de diversos políticos y organizaciones de derechos humanos, que han expresado su preocupación por la elección de un abogado con un pasado tan controvertido.
Un total de 16 organizaciones que representan a familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos han manifestado su oposición al posible nombramiento de Rabat. Una de estas organizaciones declaró: “Rechazamos categóricamente este posible nombramiento por un deber ético y moral”. Esta postura refleja el descontento generalizado ante la idea de que una figura asociada a la defensa de un dictador pueda ocupar un cargo tan relevante en el ámbito de la justicia.
Flavia Torrealba, presidenta de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS), también se mostró alarmada por la situación, calificándola de “provocación” y subrayando que no se trata de “cualquier abogado”. La crítica se extiende a otros sectores políticos, como el diputado republicano Agustín Romero, quien cuestionó la designación de Jorge Fuentes Purran como seremi de Seguridad, sugiriendo que también representa una provocación similar.
Diego Cabezas, coordinador de la organización Memorial Paine, que trabaja con perseguidos políticos de la dictadura, expresó su desconfianza hacia Rabat, afirmando que su posible nombramiento genera “dudas respecto a que si su actuar garantizaría una justicia imparcial, especialmente con las causas relacionadas a violaciones de los derechos humanos, tanto del pasado como del presente”.
La situación ha suscitado un debate intenso en la sociedad chilena, donde la memoria histórica y la justicia por los crímenes de la dictadura siguen siendo temas sensibles. Aún se espera una respuesta oficial de José Antonio Kast o de algún miembro de su futuro gabinete para aclarar la situación de Fernando Rabat y su posible rol en el gobierno.
