El Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado que suspenderá el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, incluyendo Afganistán, Irán, Rusia y Somalia, a partir del 21 de enero. Esta decisión se enmarca en una política más amplia de la administración Trump, que busca evitar que inmigrantes potenciales se conviertan en “cargas públicas” para el sistema estadounidense.
La medida fue comunicada el miércoles y se basa en una orden emitida en noviembre que endureció las reglas para los solicitantes de visas de inmigrante. Según el Departamento de Estado, los oficiales consulares han sido instruidos a detener las solicitudes de visas de inmigrante de los países afectados, mientras se reevalúan los procedimientos de procesamiento de inmigración. La suspensión no afectará a quienes soliciten visas no inmigrantes, como las de turismo o negocios, que representan la mayoría de las solicitudes de visa.
El comunicado del Departamento de Estado señala que “la administración Trump está poniendo fin al abuso del sistema de inmigración de Estados Unidos por parte de aquellos que extraerían riqueza del pueblo estadounidense”. Además, se enfatiza que el procesamiento de visas de inmigrante se pausará para prevenir la entrada de ciudadanos extranjeros que podrían depender de asistencia social y beneficios públicos.
Desde el inicio de su mandato, la administración Trump ha implementado restricciones significativas en el procesamiento de visas tanto de inmigrante como no inmigrante para ciudadanos de numerosos países, especialmente en África, Asia y América Latina. La directiva de noviembre instruyó a los funcionarios de embajadas y consulados a realizar evaluaciones exhaustivas de los solicitantes, asegurando que no necesitarán depender de beneficios públicos tras su admisión.
Aunque la ley federal ya exigía que los solicitantes de residencia permanente demostraran que no serían una carga pública, la administración Trump ha ampliado el alcance de los programas de beneficios que podrían descalificar a los solicitantes. La nueva directiva también incluye requisitos más específicos, como la evaluación de la edad, salud, estado familiar, finanzas, educación, habilidades y cualquier uso previo de asistencia pública de los solicitantes. Además, se evaluará la competencia en inglés de los solicitantes mediante entrevistas en dicho idioma.
Los países que se verán afectados por esta suspensión incluyen, entre otros, Afganistán, Albania, Argelia, Antigua y Barbuda, Armenia, Azerbaiyán, Brasil, Birmania, Cuba, Haití, Irak, Jordania, Kazajistán, Líbano, Libia, Marruecos, Nicaragua, Pakistán, Rusia, Siria, y Yemen. Esta medida podría limitar aún más las oportunidades de inmigración en un contexto donde la demanda de visas no inmigrantes podría aumentar debido a eventos internacionales como la Copa Mundial de 2026 y los Juegos Olímpicos de 2028, que se celebrarán en Estados Unidos.
