El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes su intención de implementar un nuevo arancel global del 10% en respuesta a la reciente decisión de la Corte Suprema que invalidó aranceles previos. Esta medida se enmarca dentro de la Sección 122 de la ley comercial y podría entrar en vigor en un plazo de tres días.
Trump hizo el anuncio desde la Casa Blanca, donde expresó su descontento con el fallo del máximo tribunal, que calificó de “profundamente decepcionante”. En sus declaraciones, el mandatario manifestó: “Me avergüenzo de ciertos miembros de la corte; me avergüenzo totalmente por no tener el coraje de hacer lo correcto para nuestro país”. A pesar de la decisión judicial, Trump aseguró que buscará nuevas herramientas legales para mantener su política comercial, afirmando que “se utilizarán otras alternativas para reemplazar las que el tribunal rechazó incorrectamente”.
El presidente destacó que las nuevas opciones legales, que incluyen la Ley de Comercio de 1974 y la Ley de Expansión Comercial de 1962, podrían ser incluso más efectivas que las medidas originales. Sin embargo, advirtió que algunas de estas disposiciones requieren investigaciones previas, lo que podría retrasar su implementación. Trump defendió su autoridad para imponer aranceles sin necesidad de aprobación del Congreso, afirmando: “Tengo derecho a imponer aranceles y siempre lo he tenido”.
La Sección 122 de la ley comercial permite aumentar aranceles hasta un 15% por un período de 150 días. Aún no se han detallado los mecanismos específicos para la aplicación de estos nuevos gravámenes, que, según Trump, podrían superar las tasas actuales. En sus comentarios, el presidente también acusó a varios países de haber “estafado” a Estados Unidos durante décadas sin que se tomaran represalias.
En un contexto relacionado, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que las acciones del gobierno chileno bajo la administración de Gabriel Boric podrían “socavar la seguridad regional” y afectar al pueblo chileno, sugiriendo que su legado podría verse comprometido por estas decisiones.
La situación se desarrolla en un clima de tensión comercial y política, donde las decisiones de Trump continúan generando reacciones tanto a nivel nacional como internacional.
