El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente la actuación de Bad Bunny durante el medio tiempo del Super Bowl, celebrado en el Levi’s Stadium de San Francisco.
Trump, quien decidió no asistir al evento deportivo, expresó su descontento a través de su plataforma Truth Social, donde calificó el espectáculo del cantante puertorriqueño como “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”. En su publicación, el exmandatario afirmó que “nadie comprende lo que este tipo está diciendo” y describió el show como “una bofetada en la cara a nuestro país”. Además, Trump consideró que “no hay nada inspiracional en este desastre de espectáculo de medio tiempo”.
La actuación de Bad Bunny incluyó una selección de sus éxitos más populares y estuvo marcada por un fuerte enfoque en la cultura latinoamericana. El espectáculo también contó con la participación de reconocidas celebridades de habla hispana, como Pedro Pascal, Karol G y Ricky Martin, lo que subrayó la influencia y el atractivo de la música latina en el escenario global.
La reacción de Trump ha generado una ola de comentarios en redes sociales, donde muchos usuarios han defendido al artista y su contribución a la diversidad cultural. La controversia se suma a un contexto más amplio de debates sobre la representación de las comunidades latinas en los medios y eventos de gran visibilidad en Estados Unidos.
El Super Bowl, uno de los eventos deportivos más vistos en el mundo, ha sido históricamente un escenario para actuaciones de alto perfil, y la elección de Bad Bunny como artista principal del medio tiempo refleja el creciente reconocimiento de la música latina en la industria del entretenimiento.
