El socialité Di Mondo reveló su diagnóstico de VIH positivo durante una reciente entrevista en el programa Primer Plano, lo que ha generado un gran revuelo en el ámbito del espectáculo. Esta declaración se produce en el contexto de una demanda que el socialité ha presentado contra el canal Mega, donde se ha visto envuelto en controversias relacionadas con su participación en el reality show El Internado.
En la conversación con los conductores Fran García-Huidobro y Julio César Rodríguez, Di Mondo compartió que recibió la noticia de su diagnóstico el 26 de septiembre a las 17:00 horas. “El doctor me cuenta que tengo VIH. Salí VIH positivo y te juro que en ese momento me pegaron una cachetada. Me sentí un poco mareado”, relató, describiendo la profunda impresión que le causó la noticia. A lo largo de la entrevista, el socialité admitió que la noticia fue devastadora y que tuvo que lidiar con sentimientos de culpa que le impidieron incluso mirarse al espejo en los días posteriores.
Di Mondo decidió hacer pública su condición en el programa, argumentando que se siente “obligado” a compartir su historia debido a la demanda que ha interpuesto contra Mega, que, según él, no ha respondido adecuadamente. “En cualquier momento la demanda se va a hacer pública”, advirtió. El socialité también mencionó que el día que se enteró de su diagnóstico, el productor de Mega, José Manuel Rodríguez, le comunicó que no podría participar en El Internado debido a su condición de salud, lo que él calificó de un trato inadecuado: “Me trataron como la mier…”.
Además, Di Mondo criticó la atención médica que recibió, señalando que los medicamentos disponibles en Perú no eran recomendables y que el médico que lo atendió rompió el pacto de confidencialidad al divulgar su diagnóstico a otras personas en el canal. Esta situación ha llevado a Di Mondo a buscar justicia a través de su demanda, mientras que su revelación ha abierto un debate sobre la estigmatización de las personas con VIH en la sociedad y en los medios de comunicación.
La situación de Di Mondo resalta la importancia de la privacidad en el tratamiento de condiciones de salud y la necesidad de un enfoque más humano y comprensivo hacia quienes enfrentan diagnósticos difíciles. Su historia se suma a un creciente número de relatos que buscan desestigmatizar el VIH y promover una mayor comprensión sobre la enfermedad.
