Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Esta semana, Delcy Rodríguez, abogada y ex vicepresidenta, tomó posesión de su cargo en el Parlamento de Caracas, donde se comprometió a liderar el país durante un período de cinco años, hasta 2031. Con este nombramiento, Rodríguez se convierte en la primera mujer en ocupar la presidencia interina de Venezuela, un hecho histórico en la nación sudamericana. Durante su discurso de asunción, expresó su dolor por el sufrimiento del pueblo venezolano, afirmando: “Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano, luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria. Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos”.
Uno de los aspectos que generó controversia durante la ceremonia fue el vestido que eligió Rodríguez para la ocasión. La nueva mandataria lució un vestido verde esmeralda de la marca italiana Chiara Boni La Petite Robe, que se caracteriza por su diseño de mangas largas, dobladillo asimétrico y un ajuste ceñido a la figura, con un nudo en la cadera. Este atuendo ha sido objeto de críticas en redes sociales debido a su elevado costo, que se estima en aproximadamente 746 euros, equivalentes a cerca de 782.000 pesos chilenos. Esta situación ha suscitado reacciones negativas, especialmente considerando que Venezuela enfrenta una grave crisis económica, donde el salario mínimo se sitúa en medio dólar al mes, lo que representa menos de 500 pesos chilenos.
Además del vestido, Rodríguez complementó su atuendo con tacones nude, un collar de zafiro, aros, pulseras y un anillo. Cabe destacar que en la ceremonia no se utilizó la tradicional banda presidencial venezolana, lo que refleja la inusual situación política del país tras la captura de Maduro.
Las redes sociales han estallado con comentarios sobre el vestido de Rodríguez, con usuarios cuestionando la coherencia entre su atuendo de lujo y la crisis económica que atraviesa Venezuela. La situación ha llevado a algunos a calificarla de “comunismo capitalista”, en referencia a la aparente contradicción entre la ideología del gobierno y el estilo de vida de sus líderes.
