Coquimbo Unido se consagró campeón de la Supercopa tras vencer a Universidad Católica en una tanda de penales, destacando la actuación del arquero “Mono” Sánchez.
En un partido disputado en el Estadio Sausalito, Coquimbo Unido mostró un dominio claro sobre Universidad Católica, que no logró adaptarse a los cambios en su plantilla ni a la nueva dirección técnica. A pesar de la salida de figuras clave como Cecilio Waterman y Matías Palavecino, el equipo pirata mantuvo un rendimiento sólido que les permitió llevarse el trofeo.
La actuación de Matías Palavecino, quien se enfrentó a su antiguo equipo, fue objeto de críticas. La presión ejercida por los mediocampistas Alejandro Camargo y Sebastián Galani resultó ser demasiado para el jugador, quien no pudo influir en el juego como se esperaba. Miguel Ángel Neira, exjugador de Universidad Católica y campeón en 1984 y 1987, comentó sobre el desempeño de Palavecino, afirmando: “A Matías Palavecino le pesó la camiseta. No se nota como un jugador que quiere agarrar el equipo y mover la pelota de un lado a otro. No todos van a jugar para él como en Coquimbo y ahí tiene que aparecer su personalidad”.
Neira también criticó al director técnico de Universidad Católica, afirmando que la posición asignada a Cristian Cuevas no fue la adecuada y que el equipo no mostró un buen rendimiento en general. “Está inventando tonteras Garnero teniendo otro jugador para eso. Católica no me gustó para nada cómo jugó”, expresó Neira, reflejando el descontento con la estrategia del equipo en este inicio de temporada.
Con esta victoria, Coquimbo Unido no solo se lleva la Supercopa, sino que también establece un fuerte inicio en el circuito internacional, mientras que Universidad Católica deberá replantear su estrategia y rendimiento para los próximos desafíos.
