Miles de personas se manifestaron en Copenhague contra las intenciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de adquirir Groenlandia.
Este sábado, la capital danesa fue escenario de una masiva protesta convocada por organizaciones de groenlandeses residentes en Dinamarca y una ONG local. La manifestación reunió a más de 15,000 personas, quienes se congregaron en la plaza del ayuntamiento, ondeando banderas de Groenlandia y Dinamarca, y portando pancartas con mensajes como “Estados Unidos ya tiene suficiente hielo” y “Make America Go Away”, en una clara referencia al lema de campaña de Trump, “Make America Great Again”.
Entre los oradores destacados se encontraba la alcaldesa de Copenhague, Sisse Marie Welling, quien afirmó que “no se puede comprar a la gente, no se puede cambiar el mapa del mundo según los deseos de los poderosos”. La diputada groenlandesa Pipaluk Lynge también se dirigió a los asistentes, subrayando que “no es sólo Groenlandia, sino todo el orden mundial lo que está en juego”.
La marcha, que se desarrolló bajo un cielo nublado, culminó frente a la embajada de Estados Unidos, donde los manifestantes reiteraron que Groenlandia no está a la venta. Durante el recorrido, entonaron cánticos en groenlandés, como “Kalaallit nunaat, kalaallit pigaat” (Groenlandia es de los groenlandeses). Además, se llevaron a cabo concentraciones similares en otras ciudades de Dinamarca.
Las declaraciones de Trump sobre su interés en Groenlandia han generado controversia en las últimas semanas, ya que el presidente estadounidense ha argumentado que la adquisición de la isla podría ayudar a frenar la influencia de Rusia y China en el Ártico. Sin embargo, tanto el Gobierno danés como el groenlandés han reafirmado su compromiso con la integridad territorial del Reino de Dinamarca y la autodeterminación de los groenlandeses.
Por su parte, Stephen Miller, uno de los asesores de Trump, reiteró el interés de Estados Unidos en Groenlandia, afirmando en una entrevista que “Groenlandia es tan grande como una cuarta parte de Estados Unidos. Dinamarca, sin faltarle al respeto, es un país pequeño, con una economía pequeña y un ejército pequeño. No puede defender Groenlandia.”
