La compra de parcelas en Chile requiere de una cuidadosa verificación para evitar estafas, especialmente ante el aumento de la oferta de terrenos.
Adquirir una parcela es una decisión que puede estar vinculada a diversos proyectos de vida, como la construcción de una vivienda, la inversión o simplemente contar con un espacio fuera de la ciudad. Sin embargo, el incremento en la oferta de terrenos ha traído consigo un aumento en los casos de estafas, lo que hace fundamental que los potenciales compradores realicen una revisión exhaustiva de la información oficial antes de realizar cualquier transacción.
Antes de transferir dinero o firmar documentos, es crucial verificar la existencia legal de la propiedad, su capacidad de venta y la ausencia de deudas o situaciones pendientes que puedan afectar al comprador. Para ello, el primer paso es consultar la documentación en el Conservador de Bienes Raíces de la comuna donde se encuentra el terreno. El Certificado de Dominio Vigente es esencial para confirmar quién es el propietario legal actual, mientras que el Certificado de Hipotecas, Gravámenes y Prohibiciones revela si la propiedad tiene deudas, embargos u otras limitaciones inscritas.
Además, es importante asegurarse de que la parcela cuente con un rol de avalúo propio, asignado por el Servicio de Impuestos Internos (SII). Este número identifica la propiedad dentro del catastro nacional y permite acceder a información relevante, como el avalúo fiscal y otros antecedentes del predio. A través del SII, los compradores pueden obtener el Certificado de Avalúo Fiscal, que detalla el valor fiscal de la propiedad y su clasificación, ayudando a verificar que los datos proporcionados por el vendedor coincidan con los registros oficiales.
La revisión de estos antecedentes en plataformas oficiales es fundamental para confirmar que la superficie, ubicación y características del terreno coincidan con lo que se ofrece en la venta. Asimismo, es esencial evitar la compra de parcelas que no cuenten con una subdivisión regular. Antes de cerrar un trato, los compradores deben asegurarse de que la parcela forme parte de una subdivisión legalmente aprobada, ya que existen terrenos que se ofrecen sin haber sido subdivididos formalmente o que corresponden a cesiones de derechos sobre un predio mayor, lo que podría impedir la inscripción individual a nombre del comprador.
Confirmar que cada lote esté individualizado y cuente con inscripción propia en el Conservador de Bienes Raíces es un paso básico para garantizar que la compraventa se pueda concretar legalmente. Seguir estos pasos, basados en documentación oficial y trámites formales, permite avanzar en la compra de una parcela con información clara y respaldo legal.
