La noche del viernes, Bad Bunny inició su serie de tres conciertos en el Estadio Nacional, generando una mezcla de entusiasmo entre sus seguidores y descontento entre los vecinos de Ñuñoa.
El evento ha sido motivo de celebración para los fans del artista puertorriqueño, quienes abarrotaron el recinto. Sin embargo, la alegría de los asistentes contrasta con la indignación de los residentes cercanos, quienes han expresado su malestar por los inconvenientes causados por el cierre de calles y veredas en las inmediaciones del estadio. Esta situación ha llevado al alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, a manifestar su apoyo a los afectados a través de su cuenta en la red social X, donde afirmó: “presentamos recurso de protección y acciones legales por el cierre de calles y veredas que tiene a ñuñoínos encerrados en sus casas o sin poder acceder a ellas en 3 días por recital de Bad Bunny. Es absurdo como se está administrando el Estadio Nacional y decisiones que se toman para su uso. Urge que la Municipalidad sea parte”.
En respuesta a las críticas, Daniel Merino, representante de la productora Bizarro, defendió la necesidad de los cierres perimetrales, argumentando que son esenciales para prevenir incidentes de seguridad que han ocurrido en eventos anteriores. Merino expresó: “empatizo profundamente con los vecinos del Estadio, pero los cierres son muy necesarios, para que incidentes graves de seguridad que tuvieron lugar en el pasado no se repitan”. Además, destacó que estos cierres, aunque impactan negativamente a los residentes, son una medida de protección contra las mafias de revendedores y el comercio ambulante.
Merino también mencionó que la productora ha intentado establecer un diálogo con el municipio para mejorar la situación de los vecinos. “Yo personalmente, me reuní con la administración pasada de su Municipio y con la actual, ofrecimos pagar un sistema de enrolamiento de vecinos del Estadio, emitiéndoles una credencial permanente que les permitiera circular libremente por las calles sin que fuesen detenidos en los cierres, lamentablemente nunca recibimos respuesta de aquello”, comentó.
Finalmente, desde Bizarro reiteraron su disposición a colaborar con las autoridades y los vecinos para encontrar soluciones que beneficien a todas las partes involucradas. “Estas son situaciones que se dan en todo el mundo cuando se hacen conciertos, lo importante es usar la tecnología y el trabajo público-privado para lograr que todo funcione de buena forma tanto para los asistentes a los grandes eventos, como para los vecinos del Estadio”.
