El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, ha declarado que se tomarán medidas contra los responsables de la tragedia ocurrida cuando una grúa cayó sobre un tren de pasajeros, resultando en al menos 32 muertes y más de 67 heridos.
El accidente tuvo lugar el miércoles, cuando una grúa que formaba parte de un proyecto ferroviario de alta velocidad entre Bangkok y la ciudad china de Kunming se desplomó sobre un tren en movimiento, provocando su descarrilamiento y un posterior incendio. Charnvirakul subrayó que la prioridad es esclarecer las causas del incidente y que quienes no supervisaron adecuadamente el proyecto deberán rendir cuentas. “Cuando ocurren tales incidentes, debe haber consecuencias. Alguien debe ser castigado por no supervisar adecuadamente el proyecto”, afirmó el primer ministro, según reportes de Thai PBS.
El primer ministro también destacó que la investigación está en curso y es esencial entender por qué la construcción se desvió de su diseño original. “Estos incidentes ocurren cuando no se toman las medidas adecuadas o no se sigue correctamente el proceso”, agregó.
En respuesta a la pregunta sobre la continuidad de la construcción del proyecto ferroviario, Charnvirakul indicó que, tras un accidente de tal magnitud, el contratista debería detener las obras, presentar un informe y proponer un plan de compensación. Además, mencionó que la investigación podría resultar en acciones legales, incluyendo la posibilidad de que el contratista sea incluido en la “lista negra” del Ministerio de Transporte o del Departamento del Contralor General.
A poco más de tres semanas de las elecciones generales programadas para el 8 de febrero, Charnvirakul hizo un llamado a no politizar la tragedia. “No puedo impedir que los políticos lo discutan, pero no se trata de un tema político, sino técnico”, expresó. “En lugar de centrarse en el daño, algunos lo están convirtiendo en un debate político. No utilicemos esto como herramienta política”, concluyó.
Es importante mencionar que el proyecto ferroviario en cuestión es supervisado por una subsidiaria de la estatal China Railway Group, la misma compañía que estuvo involucrada en la construcción de un edificio de 30 pisos que colapsó en marzo del año pasado en Bangkok, tras un terremoto de magnitud 7,7 con epicentro en Birmania.
