En un contexto legislativo crucial, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia de Chile, Álvaro Elizalde, instó al Congreso a avanzar en la aprobación de proyectos pendientes, destacando la urgencia de iniciativas como el fin del Crédito con Aval del Estado (CAE) y la implementación de la Sala Cuna para Chile.
Elizalde enfatizó que el debate legislativo no debe estar influenciado por intereses políticos, especialmente en un periodo de transición de mando y con una oposición que ha complicado la tramitación de reformas importantes. “La urgencia social y política de estas iniciativas debe primar sobre los cálculos de rédito político”, afirmó en una entrevista con radio Cooperativa.
En relación al CAE, el ministro subrayó su impacto tanto social como fiscal, recordando que el gobierno ha mantenido un diálogo constante para facilitar su aprobación. “Es fundamental poner fin al CAE, que representa una carga para las familias y también permite una mejor gestión de los recursos públicos destinados a la educación superior”, indicó Elizalde.
Asimismo, el ministro abordó el tema de la Sala Cuna, señalando que la discusión sobre este proyecto no es nueva y se remonta a la administración del expresidente Sebastián Piñera. “La importancia de la Sala Cuna radica en la necesidad de eliminar la discriminación hacia las mujeres en el ámbito laboral”, destacó, reafirmando que se trata de una política de Estado y no de un proyecto exclusivo de su gobierno.
Elizalde aseguró que el gobierno está en conversaciones con todos los sectores para asegurar los votos necesarios en un Congreso que se prepara para una agenda legislativa intensa y con plazos ajustados. “Esperamos que haya voluntad de acuerdo y entendimiento para construir las mayorías necesarias para aprobar estas iniciativas”, expresó.
El ministro también se refirió a la discusión sobre quién promulgará las leyes, ya sea el presidente Boric o su sucesor, y minimizó la relevancia de este debate. “Lo importante es que se apruebe rápidamente. La necesidad de actuar con urgencia es lo que debe prevalecer”, concluyó Elizalde, instando a que ambos proyectos sean aprobados en las primeras semanas de marzo.
Con el receso legislativo de febrero ya habiendo retrasado decisiones clave, marzo se perfila como el último momento real para que el gobierno despache reformas estructurales antes del cambio de mando. La aprobación del CAE y la Sala Cuna se han convertido en pruebas decisivas para medir la capacidad del gobierno de Boric para construir consensos y la disposición de la oposición a priorizar acuerdos de política pública sobre intereses a corto plazo.
