Reforma penitenciaria en Perú: nuevas normas para los internos

Reforma penitenciaria en Perú: reos deberán raparse y usar uniforme para mejorar seguridad y salubridad en cárceles

El Gobierno de Perú ha anunciado una reforma significativa en el sistema penitenciario, que incluye medidas más estrictas para los internos, como la obligación de raparse el cabello y el uso de un uniforme. Esta información fue proporcionada el jueves por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez, quien indicó que se publicará un nuevo decreto legislativo en los próximos días que modificará el Código de Ejecución Penal, estableciendo un “nuevo régimen penitenciario, el más duro”.

Martínez explicó a la agencia estatal Andina que este régimen especial incluirá restricciones en las visitas, limitaciones en las horas de patio y la prohibición de que los internos se encuentren en pasillos y escaleras. Estas medidas se implementan tras detectar que tales situaciones son aprovechadas para planificar delitos o introducir objetos prohibidos en las cárceles.

Respecto a la medida del corte de cabello, el ministro aclaró que no se busca imitar modelos de otros países, sino que responde a razones de salubridad y seguridad. “Es para prevenir contagios de ciertas enfermedades y porque algunos internos esconden objetos como armas en los cabellos largos”, afirmó Martínez. Un ejemplo reciente es el caso de Erick Moreno, conocido como ‘El Monstruo’, un cabecilla criminal que fue extraditado desde Paraguay y que, tras su llegada a Perú, fue visto con la cabeza rapada y un uniforme blanco al ser trasladado a la Base Naval del Callao.

La imagen de ‘El Monstruo’ con el cabello rapado ha generado un intenso debate en la sociedad peruana. El ministro Martínez subrayó que la medida busca garantizar la salubridad y la seguridad en los penales, mientras que el uso de uniforme tiene como objetivo evitar jerarquías entre los internos, promoviendo un trato igualitario.

Además, el ministro anunció la creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (Sunir), que reemplazará al Instituto Nacional Penitenciario (Inpe). Este cambio, según Martínez, representa una transformación estructural y no solo un cambio de nombre, e incluirá el reordenamiento y reclasificación de los internos, con algunos de ellos siendo trasladados a penales de máxima seguridad.