Un episodio de alta tensión se vivió en el último capítulo de “Fiebre de Baile”, donde Vasco Moulian y Faloon Larraguibel protagonizaron un intercambio acalorado que eclipsó la competencia del programa.
El conflicto se desató durante la presentación de Faloon Larraguibel y Cata Days, quienes debían utilizar abanicos de tela como parte de su coreografía. Sin embargo, el jurado no quedó satisfecho con el resultado. Vasco Moulian, director de televisión y miembro del jurado, expresó su descontento al afirmar: “Los elementos lo único que han hecho es sacar la peor versión de ustedes”. Moulian criticó la elección de los elementos, sugiriendo que no aportaban nada a la actuación y que las participantes estaban más preocupadas por el uso de los abanicos que por la coreografía en sí.
La tensión aumentó cuando Moulian cuestionó la dificultad de las coreografías, sugiriendo que las participantes deberían salir de su zona de confort. “Podrían darle una mayor dificultad. Salgan de su zona de confort en vez de estar moviendo elementos como si fuera algo gracioso”, comentó. Faloon, visiblemente afectada por las críticas, intentó defenderse, pero fue interrumpida por un comentario provocador de Moulian que dejó la frase inconclusa: “¿Te gustaría que yo te dijera que lo que usted me habla me importa un…?”.
La exchica Yingo no se quedó callada y respondió: “¿Y te gustaría que yo hablara de tu relación y dijera las cosas que tú dijiste?”, lo que intensificó aún más el ambiente en el estudio. Moulian, en un intento de descalificar a Faloon, lanzó una frase que generó controversia: “No es muy de señorita”. A lo que Faloon replicó: “Eso no lo determinas tú”. Moulian continuó con sus críticas, afirmando que había recibido comentarios de que Faloon no era “muy de señorita”.
Este intercambio verbal ha generado reacciones en redes sociales, donde los seguidores del programa han expresado su opinión sobre la dinámica del jurado y la presión que enfrentan los participantes en el escenario. “Fiebre de Baile” continúa siendo un espacio donde las emociones y la competencia se entrelazan, dejando momentos memorables para la audiencia.
