A finales de enero, el empresario chino Tai Song presentó al Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) de Chile una solicitud para iniciar un proyecto de explotación de oro en el sur del país.
El proyecto, que contempla una inversión inicial de 100 mil dólares, equivalente a más de 85 millones de pesos chilenos, se desarrollará en la zona de San José de la Mariquina, específicamente cerca de Madre de Dios. Esta área, que históricamente fue un importante centro de extracción de oro durante la época colonial, es actualmente un atractivo turístico y un lugar sagrado para las comunidades indígenas.
Tai Song, a través de su empresa Sino American Energy, planea establecer al menos cuatro lavaderos auríferos en la región, donde se espera encontrar oro. La elección de este sitio no es casual, ya que en 1558 fue el lavadero de oro más grande de Chile, hasta que las tensiones con la población mapuche llevaron a la destrucción de la zona por parte de estos.
Madre de Dios, que se ha convertido en un punto de interés turístico gracias a su rica vegetación del bosque valdiviano y sus formaciones rocosas, se encuentra cerca del estero Dollinco, lo que añade un valor adicional a la región. La propuesta de explotación minera ha generado interés y preocupación entre los habitantes locales y defensores del medio ambiente, quienes temen que la actividad minera pueda afectar el ecosistema y la cultura de los pueblos originarios.
El proyecto de Tai Song se suma a otros esfuerzos de inversión extranjera en el sector minero chileno, que es uno de los más importantes del país, aunque también ha sido objeto de críticas por su impacto ambiental y social.
