La relación entre una alimentación saludable y un cerebro sano ha sido objeto de estudio durante años. Investigaciones previas han demostrado que existe una asociación entre la dieta mediterránea y la prevención del deterioro cognitivo. Un nuevo estudio realizado por la Universidad Tulane, publicado en Gut Microbes Reports, ha comprobado que los beneficios de la dieta mediterránea para la salud cerebral se deben a cambios en el equilibrio de las bacterias intestinales, lo que impacta de forma positiva en la memoria y la cognición. Los investigadores descubrieron que las personas que seguían esta dieta desarrollaban patrones bacterianos intestinales diferentes en comparación con aquellos que consumían una dieta occidental típica. Estos cambios se asociaban con un mejor rendimiento cognitivo.