La reciente aprobación del primer ensayo clínico para realizar trasplantes de riñón de cerdos modificados genéticamente en humanos, anunciada esta semana, representa un avance significativo en el campo de la medicina y abre nuevas oportunidades para abordar la escasez de órganos disponibles para trasplante. Esta decisión, tomada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), permite que, por primera vez, este tipo de intervenciones se realicen en personas vivas dentro de un estudio controlado, en lugar de ser consideradas únicamente como un último recurso compasivo para pacientes con salud muy deteriorada y sin otras opciones médicas para sobrevivir. Este cambio se produce tras una serie de xenotrasplantes realizados en el pasado.